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My Little Pony: Fan Labor Wiki

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Hola a todo el mundo! Soy Rariapplepie flutterdashlight y este es mi primer fic, hecho con mucho cariño y esfuerzo para todos ustedes, realmente espero que les guste y que lo disfruten.

Capítulo 1: Un misterioso intruso

Narro yo:

Era una tarde hermosa en Equestria. “Hermosa” principalmente para las Princesas de Canterlot, pues el Imperio de Cristal ya no corría peligro. Con Rey Sombra derrotado y con el Corazón de Cristal encontrado, ya todo estaba bien en Equestria. Y lo mejor es que Celestia supo que Twilight “estaba muy cerca de estar lista”

- Te lo dije pequeña hermana. – dijo Celestia – Una prueba más y estará lista.

- Entonces es hora de darle esto – dijo Luna mostrándole el libro de Star Swirl el Barbado, con su obra maestra inconclusa en la última página.

- Sí y mira: Ahí está el tren llevando a la futura Princesa a Ponyville – dijo la Princesa del Sol señalando el tren que pasaba por las montañas.

- Pero… ¿Y si ella falla?

- No lo ha hecho hasta ahora, y no lo hará. Tengo fe en ella.

- Si tú lo dices…

- Ella puede, yo sé que ella puede…

Más tarde, siendo casi la noche, Celestia y Luna platicaban sobre lo ocurrido en el Imperio de Cristal y todo lo relacionado a ello.

- Nuestra sobrina ha crecido, Luna – dijo Celestia con la mirada perdida en la lejanía de su enorme salón.

- Muy rápido – asintió la Princesa de la Noche.

- Recuerdo que hace poco era una adorable niña, mas ahora está casada y junto con su esposo liderarán un Imperio.

- Y temo que algún día sabrá lo que todo este tiempo le hemos ocultado – dijo Luna cabizbaja.

Celestia soltó un largo suspiro y dijo:

- Tarde o temprano ese día va a llegar… ¡Por Equestria! Mira la hora, nos toca mover los astros.

- Vamos – dijo Luna mientras se levantaba de su sillón favorito.

Como siempre, las Princesas movían el Sol y la Luna desde el balcón más grande del Castillo, que estaba cerca de sus habitaciones. Era la tradición que mantenían por años. Unos guardias les abrieron las puertas del balcón y una vez afuera, Celestia bajó el Sol y Luna subió la Luna.

Como los guardias se quedaron embobados mirando el hermoso espectáculo (sí, era hermoso) un pony con capa y capucha negra entró rápidamente a la habitación de la Princesa Celestia sin ser visto por los guardias.

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Era un unicornio pues con su magia color verde oscuro sacó un montón de cosas de debajo de la cama de Celestia. Había muchas cosas, desde libros muy antiguos y objetos interesantes hasta pelusas y polvo. Al parecer este intruso encapuchado sabía lo que buscaba, pues no le presto ni la más mínima atención a los objetos interesantes que acababa de sacar. Solo se interesó por un cofre azul con adornos dorados e incrustaciones de las más hermosas gemas que hay.

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(Algo así)

Fue lo último que sacó, pues estaba muy al fondo. Al parecer este cofre tenía una cerradura mágica, pues no había ninguna forma de abrirlo a simple vista. El pony alzó ligeramente su capa y sacó un pergamino, para luego leerlo y lanzarle un hechizo al cofre que sorprendentemente se abrió. Dentro del cofre había fotos en blanco y negro de Celestia y Luna de pequeñas. La mayoría eran de ellas y… ¿Un unicornio color gris con ojos y pelo de color azul? ¿Con Cutie Mark de un rayo azul saliendo de una nube gris? ¿Quién sería este unicornio de las fotos? Al pony de negro no pareció importarle mucho este unicornio de color gris. Sacó del fondo del cofre un libro de apariencia antigua con la Cutie Mark de Celestia en la portada. El pony lo abrió y comenzó a leerlo rápidamente. El libro parecía ser un diario, pues tenía la letra de Celestia y cada página correspondía a un día. El pony encapuchado pasó frenéticamente las páginas hasta llegar a las finales. Debido a la capucha no se podía ver la expresión del pony, pero al llegar a la última página, dos lágrimas cayeron casi al mismo tiempo de sus ojos. Luego, cerró el diario y comenzó a guardar debajo de la cama todas las cosas que había sacado, y dejó todo como si no hubiera pasado nada. Entonces ejecutó un hechizo que lo teletransportó a una habitación. Parecía ser su habitación. Entonces se quitó la capucha, y la capa; y el misterioso pony resultó ser… ¡Un guardia real! ¡Sí, un guardia real se metió a husmear en la habitación de la Princesa Celestia! Era un unicornio blanco, con melena roja y amarilla, ojos dorados y magia color verde oscuro. Su Cutie Mark era una espada de color rojo y todos lo llamaba Red Stream. Soltó un largo suspiro, se colocó su armadura y se dirigió de nuevo a la habitación de Celestia; solo que esta vez se quedó en la puerta. Justo después, las Princesas entraron de mover los astros.

- Qué bien Red Stream, puntual como siempre – dijo la Princesa Celestia.

- Es un honor velar por su seguridad, Alteza – dijo Red Stream haciendo una reverencia.

Luego Celestia y Luna se dirigieron cada una a su habitación. Ambas habitaciones quedaban una al lado de la otra. La labor de Red Stream era vigilar ambas habitaciones durante toda la noche. Era una medida de seguridad estrictamente necesaria que las Princesas hacían cumplir. Nunca se sabe quién podría estar planeando atacar Equestria. Por eso siempre ponían a los mejores guardias a vigilar las habitaciones. Esta vez, le tocó a Red Stream. De repente llega al pasillo un pegaso, de color marrón, con ojos y pelo azules. Su Cutie Mark era un escudo dorado con una estrella azul, por lo que se podía deducir que también era un guardia real.

- Hey Red – dijo el pegaso – te tocó hacer guardia de noche.

- Sí, ¿tú estás libre?

- Así es… ¿Te importa si te hago compañía?

- Claro que no… Estar aquí toda la noche solo es algo aburrido.

Después de unos segundos el pegaso pregunta:

-Te noto extraño, amigo. ¿Pasa algo?

- No, nada. Estoy bien.

- No me engañas, sé que te pasa algo.

- Siento… nostalgia por mi familia, mi ciudad natal – dijo rápidamente y sudando frío.

- ¿A sí? ¿De dónde eres? – preguntó con mucha curiosidad.

- No… quiero hablar de eso ahora – dijo aún nervioso.

- OK. Pero si necesitas algo, no olvides que soy tu amigo.

- Okey…

El guardia pegaso se quedó con él unas horas más, luego se despidió y se fue a dormir. Por el contrario, Red Stream no podía dormirse un solo segundo esa noche. Debía cuidar bien las habitaciones de las Princesas. Al principio era fácil, pues su amigo el pegaso lo acompañaba, pero pasaron las horas y este tuvo que irse a descansar, quedando Red Stream completamente solo. A medida que avanzaba la noche era más difícil, los ojos se le comenzaban a cerrar pesadamente; y para evitar esto debía caminar de un lado a otro para no dejarse vencer por el sueño. El pasadizo estaba totalmente oscuro, e incluso parecía aterrador. Red encendió su cuerno e iluminó con una radiante luz verde aquel pasillo. Se sentó, ya cansado de tanto andar en círculos, y pensó en lo que había pasado ese día. Al recordar todo esto, no pudo evitar llorar un poco. De repente se oyeron unos pasos a lo lejos. Él creyó que venían de la habitación de una de las princesas y no le tomó importancia. Pero esos pasos parecían oírse más cerca, y fue en ese momento que supo que no estaba completamente solo…

- Jajajajajajaja, ay pobre Red Stream… ¿Estás… llorando? Ajajajajajajaja – dijo una voz femenina burlonamente, una voz muy familiar para Red Stream.

- ¿Chrysalis? ¿¡Qué estás haciendo aquí!?  

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http://es.mipequeoponyfanlabor.wikia.com/wiki/Hilo:268619#14

Gracias Blitzwings!!  

Capítulo 2: ¡¡MAÑANA ES EL DÍA DEL GUARDIA!!

Narra Red Stream:

Hoy me tocó hacer guardia en la noche. ¿He dicho alguna vez que es súper aburrido? En fin, mi amigo y colega Shelter me hizo compañía unas horas, luego se fue a dormir. Cuando era más de media noche me empezó a ganar el cansancio y mis ojos comenzaron a cerrarse. Tuve que caminar en círculos y encender mi cuerno para no dormirme. A los cinco minutos me cansé de caminar y me senté. Sin querer recordé lo que leí en el diario, me puse a pensar también en mi amigo Shelter; ¿qué me diría si supiera la verdad? Reconozco que cometí errores, pero si llegara a enterarse, ¿me ayudaría o me daría la espalda? ¿Qué hubiera sido de mi vida si no me hubiera vengado? ¿Y si no hubiera fingido mi muerte? Todos estos pensamientos rondaban por mi cabeza cuando de pronto escuché unos pasos. “Seguro una de las Princesas tiene insomnio”- pensé. Pero los pasos se acercaban y vi la silueta de una alicornio grande. Creí que era solo mi imaginación o que la Princesa Celestia bajaba al comedor por algo de agua. Mas no era mi imaginación, y tampoco Celestia; me di cuenta al escuchar una voz, muy familiar para mí.

- Jajajajajajaja, ay pobre Red Stream… ¿Estás… llorando? Ajajajajajajaja

- ¿Chrysalis? ¿¡Qué estás haciendo aquí!? – dije muy sorprendido, y algo asustado, lo reconozco - ¿No deberías estar en tu pequeño reino planeando tu próximo fracaso, digo, ataque?

- Qué gracioso eres Red, pero no me voy de aquí hasta que me devuelvas lo que es mío…

- ¿D-Dé que hablas? – dije haciéndome el bobo. ¿Qué tiene? Funciona si el otro pony es bobo, pero de verdad.

- No te hagas el tonto… Son tus poderes, los poderes que te di. Ahora me los vas a devolver – dice cargando un hechizo y preparándose para absorber mi magia (no era tan boba como creí, estoy frito.).

- ¡ESO NO ERA PARTE DEL TRATO! – dije ejecutando un campo de fuerza que me protegiera - ¡NUNCA ME DIJISTE QUE TENDRÍA QUE DEVOLVÉRTELOS SI DECIDÍA YA NO TRABAJAR CONTIGO!

- ¿Creíste que te los había dado como un regalo de agradecimiento? ¡PUES NO! Ahora que ya no estás de mi lado, quiero asegurarme que no los usarás en mi contra… ¡DÁMELOS!

- Eso… no era parte del trato – dije haciendo mi campo de fuerza más fuerte.

- ¿Para qué los quieres? ¡No los necesitas, por Equestria, eres el…! Ah verdad, los necesitas para seguir siendo Red Stream – dijo sonriendo con suficiencia – Mmm, ya que tanto los necesitas… ¿Qué tal otro trato? Vuelve a trabajar conmigo, y dejaré que los tengas; niégate, y aunque no quieras te los quitaré… ¿Qué me dices?

Me quedé pensando en esta nueva propuesta que me ofrecía. No estaba mal, ¿pero si no la cumplía? Tras pensarlo unos segundos tomé una decisión, me armé de valor y le respondí fuerte y claro:

- No.

- ¿¡QUE DIJISTE!?

- Dije que no. Trabajar contigo fue un error. No cumples con lo que prometes. Solo buscas tu propio beneficio. Se supone que es un trabajo “de equipo”. ¡Pero al parecer esa palabra no existe para ti!

- Piénsalo, a menos que no quieras seguir con tu “nueva vida”. Además, ¿quién más podría ayudarte? Nightmare Moon ya no existe. Discord es una estatua. Rey sombra acaba de ser vencido. ¿Quién más hay que sea poderoso y tenga sed de venganza al igual que tú? ¡Solo yo! Sin contar con que los otros que te mencioné aparte de ser unos inútiles no tienen ejército, ni ayudantes, ni reino, ¡NI NADA! En cambio, yo tengo un enorme ejército de simuladores que podrían estar a tu completa disposición si tú quieres… Piénsalo Red, te conviene. Volveré en unos días a ver qué eliges. Sinceramente, espero que tomes la mejor…

- ¡NI LO SUEÑES! ¡JAMÁS ME VOLVERÉ A UNIR A TI!

- Pues disfruta de tus poderes, en cinco días vuelvo por ellos, si es que no has cambiado de parecer… Ajajajajaja – dijo riéndose como una loca y luego desapareció.

Si antes estaba frito, ahora estoy peor. ¿Qué voy a hacer ahora…?

Este asunto me tuvo demasiado preocupado el resto de la noche. La parte buena es que dejé de tener tanto sueño. Algunas horas después amaneció. “Al fin”- dije para mis adentros, por fin iba a dormir un poco. Ni bien llegó el otro guardia me fui corriendo a mi habitación. Cerré las cortinas, y sin ni siquiera quitarme la armadura me lancé a la cama. Creo que me olvidé de programar al reloj despertador, pues luego de quedarme dormido, varias horas después alguien estaba tocando la puerta y me despertó.

- Pase… - dije aún medio dormido.

Se abrió la puerta y entró mi amigo Shelter. ¿Habré estado roncando? Me dio roche preguntarle.

- Guau amigo, ¿desde cuándo duermes tanto? – me dijo riéndose.

- ¿Tanto? – dije confundido.

- Van a ser las cuatro de…

- Todavía no es de día, cinco minutitos más – dije acomodándome para seguir durmiendo.

- Van a ser las cuatro de la tarde.

- ¿¡QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ!?

- Por eso te digo, ¿desde cuándo duermes tanto?

- ¿¡POR QUÉ NO ME LO DIJISTE ANTES!?

- Te lo iba a decir, pero no me dejas hablar…

- Vale lo siento – dije frotándome los ojos.

- Oye, ¿te sientes enfermo, o algo?

- No, ¿por qué lo preguntas?

- Anoche estabas muy raro, y hoy dormiste demasiado.

- Estoy bien, solo estaba nostálgico como te dije ayer, y dormí mucho porque me olvidé de poner el despertador.

- Ya bueno, pero baja para que alcances a tomar el lonche – me dijo yéndose.

- Sí, ya te alcanzo – dije levantándome.

Me quité la armadura, me lavé la cara y me peiné. Luego bajé al comedor y localicé a mi amigo en una de las mesas del fondo. Me serví lo que iba a comer y fui a su mesa.

- Llegaste – me dijo sonriente. Lo noté muy feliz, no sé por qué.

- Hola, ¿y por qué la sonrisa?

- ¿No sabes qué día es mañana?

- ¿Miércoles?

- No, tonto. ¡¡MAÑANA ES EL DÍA DEL GUARDIA!! ¡¡Y NOS TOCA DESCANSO TODO EL DÍA!! – dijo gritando tan fuerte que medio comedor volteó a verlo. Creo que no se dio cuenta, o no le importó.

- ¡Ah claro, el Día del Guardia! No sé por qué últimamente ando en las nubes.

- No puedes andar en las nubes, no eres pegaso.

- Ehhh… Como sea, olvídalo. ¿Qué hacemos para celebrar nuestro día?

- Tengo muchas ideas podríamos ir al teatro, o al parque de diversiones, a un concierto…

Empezamos a hacer una lluvia de ideas sobre lo que podíamos hacer, me gustaría poder hacer todo, pero solo tenemos un día. Estábamos indecisos sobre ir a un concierto o al parque de diversiones, cuando llegó un guardia y se dirigió a mí con estas palabras:

- Señor Red Stream, debe venir conmigo.

- Mmm… ¿Se puede saber para qué? – dije con curiosidad.

- Le reitero: debe venir ahora. Son órdenes de la Princesa Celestia – si las miradas mataran…

- Ya regreso amigo – le dije a Shelter. Él asintió y siguió comiendo su sándwich de margaritas.

Seguí al guardia antes que me matara (con la mirada), mientras me preguntaba por qué rayos me estaría llamando la Princesa Celestia. Tal vez para… ¿felicitarme por el Día del Guardia? Tenía un mal presentimiento, no sé por qué… 

Capítulo 3: Todo apunta a él

Narro yo:

En una sala de las tantas que hay en el Castillo de Canterlot, están la Princesa Celestia, la Princesa Luna y otra pony más. Esta era una pegaso color lavanda, melena verde agua, ojos verde agua un poco más oscuros y su Cutie Mark era una planta de lavanda francesa. Tenía la melena recogida en un moño y se le notaba algo nerviosa; al parecer era introvertida y algo tímida. En ese momento llega un guardia seguido de Red Stream.

- Altezas… - dijo el unicornio blanco (es Red Stream, por si ya se olvidaron) haciendo una reverencia – Ustedes me llamaron, ¿verdad?

Entonces Celestia tomó la palabra:

- Sí, y te mandamos llamar para ver qué nos puedes decir respecto a este tema que vamos a tocar. – dijo muy seriamente – Necesitamos saber la verdad de los hechos, y si tú estás implicado en este asunto.

- Claro alteza, puede continuar.

- Luna, pásame por favor lo que encontramos… - dijo la Princesa del Sol refiriéndose a su hermana.

Luna levitó un pequeño frasco que se encontraba en una mesa detrás de ella, y se lo alcanzó a su hermana. Dentro del frasco se podía apreciar unos cabellos, bastante largos y de un color azul opaco. Celestia le alcanzó el frasco a Red Stream, quien tenía cara de no comprender nada.

- N-no entiendo… ¿Qué es esto?

- Proceden del pasillo de nuestra habitación, que te tocó vigilar anoche – señaló la Princesa Luna – ¿Sabes de quién son?

- No lo s-sé, nadie ha estado en el pasillo anoche aparte de mí, Su Majestad.

- Entonces, ¿cómo es que aparecieron allí?

- No tengo idea. De noche hubo nadie en ese pasillo, pero talvez cuando amaneció…

- Proceden de la noche, Red Stream, y creo que hay alguien que te lo puede explicar mejor – dijo Luna, mirando a la pegaso color lavanda que describí anteriormente.

- Cuéntanos lo que sabes, Sweet Lavender – dijo la Princesa Celestia, animando a la pegaso a que tome la palabra.

Sweet Lavender miró nerviosamente a todos en la sala, luego se aclaró la garganta y comenzó a hablar.

- Bueno… Todo empezó anoche mientras dormía. Era más de media noche cuando de la nada me desperté, me sentía ansiosa y atemorizada por alguna razón que no conozco. Muy preocupada, salí de mi habitación para ver si había algo extraño, y percibí una energía mágica extraña. Sé que puede ser difícil de comprender, pero aun siendo pegaso puedo percibir la magia, es una habilidad que poseo desde pequeña. Pero, esta vez sentía que era una magia… maligna y muy poderosa. Decidí rastrear esta magia y me llevó al pasillo de sus habitaciones. No me aproximé mucho ni entré, porque tenía miedo de lo que me podría encontrar ahí. Así que esperé hasta hoy en la mañana para alertar a los guardias. Fuimos a inspeccionar el pasillo y hallamos esto, que me recuerda a la Reina Chrysalis. Y bueno, eso es todo lo que sé…

La Princesa Celestia miró a Red Stream seriamente y preguntó:

- ¿Había alguien más en ese pasillo anoche? ¿Estás seguro que solo estabas tú?

- No había nadie, Alteza.

- Sweet, ¿segura que la magia venía de ese pasillo? – preguntó esta vez la Princesa Luna.

- Sí, Alteza.

Luna miró a su hermana, esperando que dijera algo. Luego de reflexionar unos instantes, la Princesa del Día dijo:

- Realmente espero que el extraño sentido de la señorita Lavender haya fallado. No estamos haciendo esto para saber si alguien estuvo en el pasillo, eso no tiene importancia. Los hemos mandado a llamar a los dos, porque cualquiera podría determinar a simple vista que estos cabellos pertenecen a la Reina Chrysalis. Para comprobar esto, enviaremos estas pruebas al laboratorio. La verdad siempre sale a la luz, y cuando esto ocurra, habrá graves consecuencias para el que esté mintiendo. Así que, si alguno quiere decir algo más, puede hacerlo ahora.

Se hizo un silencio mortal en la sala, bueno, hasta que Celestia decidió romperlo.

- Está bien. Significa que nadie sabe más respecto al tema. Pero si nos esteramos que alguno de ustedes conoce un detalle, y nos lo está ocultando, se tomarán medidas más serias. Tú Red Stream, podrías ser retirado de tu cargo como guardia real; y tú Sweet Lavender, podrías ser despedida de tu trabajo como jardinera. Solo les puedo decir de nuevo, que la verdad siempre sale a la luz. Pueden volver a lo que estaban haciendo.

- Sí Alteza – dijeron Red y Sweet al unísono y se retiraron. También se fue el guardia que había traído a Red Stream, quedando las dos hermanas solas.

- Ay, no puedo creerlo – dijo Celestia algo alterada - ¿Los vilanos no descansan o qué?

- No pierdas la calma hermana – dijo Luna con un tono tranquilo y despreocupado – Solo hay que aumentar la seguridad para que la Reina mitad pony, mitad insecto, mitad queso (XD) no vuelva a ingresar a la ciudad.

- ¿Y qué si pasa como la otra vez? ¿Y si esa tal Chrysalis ya está aquí trasformada en otra pony?

- Ahh… Buen punto. Entonces habría que primero averiguar si está aquí.

- Ok, incrementaré el número de guardias en la ciudad… Aunque ahora me acabo de dar cuenta que no puedes confiar ni en el mejor guardia que hay aquí.

- Aún no sabemos si Stream es culpable – objetó Luna.

- Es cierto, pero me estoy dando cuenta que todo apunta a él.

- ¿Cómo que “todo”?

- Mira Luna, estamos a vísperas del Día del Guardia, la tercera parte de los guardias descansa hoy, la otra tercera parte lo hace mañana, y el último grupo descansa pasado mañana. – le explicó Celestia - En todo caso, ¿no hay menos guardias estos días que en los días normales?

- Mmm, tienes razón, estamos más vulnerables a un ataque.

- ¿Y quién le pudo haber dado esa información a Chrysalis?

- Pueden haber sido ambos, todos en el castillo saben que los guardias tienen un día libre por su Día.

- Pero las pruebas encontradas en el pasillo… da a entender que Chrysalis pudo haberse reunido con Red.

- Ahh… cierto. Pero no nos apresuremos a sacar conclusiones, aún no enviamos los cabellos al laboratorio.

- Ay Luna, estoy tan agotada…

- Yo también hermana, ¿qué te parece si voy buscando un hechizo de protección?

- Pero eso es mi trabajo.

- Para que descanses un rato, Celestia, no seas necia.

- Ok, ok. Pero no me digas necia.

- Está bien, te aviso si encuentro algo.

- Gracias.

Entonces Luna fue a la biblioteca del castillo, y se puso a investigar. A ella no le agradaba tanto los libros como a su hermana, pero como la vio muy cansada se ofreció a buscar el hechizo por ella, estuvo en la biblioteca varias horas, hasta que llegó la hora de mover la Luna.

- No puede ser posible, no encontré nada que nos sirva – dijo Luna mirando la enorme pila de libros en los que había buscado. Luego se levantó y se fue al balcón del Castillo, para traer la noche. 

Capítulo 4: Hechizo de protección

Narra Red Stream:

Bueno, tenía razón al tener un mal presentimiento. Por si no tuviera suficientes problemas, Chrysalis se encargó de darme uno más, al dejar sus pelos por ahí. En fin, estoy en riesgo de ser despedido. Y en unos días vuelve Chrysalis, ¿qué voy a hacer? Esa loca se las ha ingeniado para acorralarme por todas partes. Las palabras de Celestia aún resuenan en mi mente… “La verdad siempre sale a la luz, y cuando esto ocurra, habrá graves consecuencias para el que esté mintiendo” Realmente estoy perdido. Pero lo más difícil de todo este asunto, es que tengo que fingir que no pasa nada. Y la cosa empeora si es con Shelter, él es súper curioso. Y hablando del rey de Roma… allí está Shelter.

- ¡Hola de nuevo amigo! – dijo alegremente (¿¡cuál es su secreto para estar feliz todo el tiempo!?) - ¿Qué te dijo la Princesa Celestia?

- Nada – dije yo.

- ¿NADA? – me dijo el curioso de mi amigo. Aunque ahora que lo pienso, que la gobernante de toda Equestria te llame para no decirte nada es ridículo.

- Nada… nada importante – dije rápidamente - ¿Y ya decidiste qué haremos mañana?

- Mmmm, creo que tendremos que ir al parque de diversiones.

- ¿Cómo que “tendremos”?

- Es que va a venir mi hija – me dijo sonriente.

- ¿¡TU HIJA!? – dije, mejor dicho, grité. No podía creer que tuviera una hija.

- Sí, ¿qué tiene?

- No creí que… digo, ¡eres muy joven todavía!

- Sip, tengo 23 años. Pero debo decir que mi hija es una de las mejores cosas que tengo en la vida.

- ¿Dónde vive ella?

- En Cloudsdale, con su madre y sus tíos. ¿Quieres ver una foto de ella?

- ¡Pero claro!

Entonces me llevó a su habitación y me mostró su “álbum familiar”. Su hija era muy linda. Era una pegaso color turquesa, su melena era rosa con franjas fucsia del mismo color de sus ojos. Había fotos de ella desde que era una bebé y en las más actuales, yo creo que tiene 4 o 5 años.

- ¿Cómo se llama ella? – le pregunté.

- Sapphire Blue.

- Qué original – le dije sarcásticamente.

- Le pusimos Sapphire por Sapphire Shores y Blue porque… no lo sé.

- Oye amigo, no es ofensa, pero… no se parece en nada a ti.

- Sí, lo sé, me lo han dicho antes, sin embargo, yo siempre estuve cien por ciento seguro que es mi hija. Es más, si tú hablas con ella, es prácticamente una versión femenina de mí.

- ¿Cuántos años tiene?

- Cinco años.

- Es muy linda…

- En eso se parece a mí – dijo orgulloso.

- Ashh… - le dije poniendo cara de estar diciendo “en tus sueños”.

- ¿Y tú tienes hijos?

- No.

- ¿Esposa?

- No.

- ¿Pony especial?

- ¡Ya basta, pareces un interrogatorio! – dije exasperado.

- Entonces… ¿eso es un sí?

- No, no tengo pony especial.

- ¿Hay alguien que te guste?

Iba a decir que no, pero se me ocurrió una idea para darle vuelta a la situación.

- No, ¿y tú por qué quieres saber? – le pregunté con una sonrisa pícara.

Entonces se puso muy colorado. Jejeje, objetivo logrado.

- No, por nada – me dijo, pero su cara lo delataba.

- Ok, ok. ¿Y cuándo viene tu hija?

- Llega mañana en el tren de las siete.

- Entonces te acompañaré a que la recojas.

Después de esto me fui a descansar un rato a mi habitación porque faltaban unos minutos para la cena. Esta pequeña charla me alegró bastante el día. Lo que más me cuesta creer es que mi amigo tenga un lado responsable y maduro (XD) pues, al menos el tiempo que lo he conocido siempre ha sido sarcástico, despreocupado, algo burlón, se ríe de los problemas y principalmente un gran bromista. Aún no lo perdono por lo que me hizo una noche. Me pusieron a vigilar un sector bastante grande del primer piso del castillo, la entrada para ser más específico. Me dio un gran susto y encima me hizo pasar vergüenza…

FLASHBACK

Ahí estoy yo, caminando de un lado a otro, con mi cuerno encendido. Hay otros guardias más allá haciendo lo mismo que yo, pero no están demasiado cerca. En eso escucho algo extraño a mi izquierda, y pues me acerco a ver qué es, y pues me llevo un susto de muerte cuando escucho detrás de mí, a alguien que me dijo:

- Hola…

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

Entonces creo que todo el primer piso y el segundo se iluminó, y salieron de no sé dónde un montón de guardias con espadas, lanzas, escudos, todos listos como para enfrentar a un monstruo espantoso. Hasta las empleadas de limpieza habían salido con sus escobas… con eso te digo todo. Y todo para encontrarme a mí casi muerto del susto, mirando con cara de pánico a Shelter casi muerto… de la risa. Él no paraba de reírse hasta que alguien por fin habló.

- ¿Se puede saber qué paso aquí?

Entonces Shelter entre risas contó a todo el mundo su gran broma. Y pues claro, todo el mundo se rio mucho. ¿Y yo? Solo quería que la tierra abriera su boca y me tragara, pero no me quedó otra opción que reírme también.

FIN DEL FLASHBACK

Han sido muchas veces las que Shelter me ha hecho bromas así. Incluso ya ha tenido problemas con otros guardias por sus bromas pesadas. Pero a la vez es muy responsable. Otra cosa que me llamó la atención de la charla que tuvimos es que nuca se refirió a la mamá de su hija como su esposa, novia, o pony especial. Tal vez ya no tiene nada con ella, pero si se hace cargo de su hija. De todas formas, si decide contarme sobre eso ya lo hará, no quiero ser entrometido.

Pero en lo que sí quiero ser entrometido (bueno, no tanto) es en descubrir quién le gusta. Pero así como es él… de seguro él mismo se va a delatar.

Narra la Princesa Luna:

No puede ser posible… ¡No encuentro nada hasta ahora! No sé cómo hace mi hermana que va por un libro a la biblioteca y a los cinco minutos ya lo encontró, yo he buscado en casi media biblioteca y nada. De repente veo un libro allí al fondo, que todo este tiempo lo he visto, pero nunca lo he revisado. Entonces le doy una hojeada y…

- ¡LO ENCONTRÉ! ¡LO ENCONTRÉ!

- ¿Qué cosa encontró, Alteza? – me dice la pobre bibliotecaria, quien ha tenido que volver a su sitio todos los libros que he buscado.

- Justo lo que estaba buscando – dije muy contenta.

- Oh, pues, qué bueno.

Entonces salí volando de allí y le mostré el libro a mi hermana.

- ¿Ves, hermana? ¡Es perfecto!

- Sí, este hechizo es justo lo que necesitamos, si Chrysalis ya está aquí la expulsará – dijo Celestia feliz.

- Y ahora… ¿Quién lo hace?

- Bueno, lo hago yo.

- Entonces, ¿qué esperas?

- Tengo que ir al centro de Canterlot, para que el hechizo funcione.

- Llamaré a tu escolta, hermana.

- Gracias Luna n.n

Luego supongo que Celestia fue al centro de Canterlot con su escolta, pues al rato sentí activarse un campo de fuerza en forma de burbuja que encerraba todo Canterlot, miré por la ventana y sí, era una como una burbuja enorme color amarilla. Si el hechizo salió bien, Chrysalis no podrá entrar, y si ya estaba dentro, acaba de ser expulsada. Voy a dormir tranquila esta noche. A no, ahora que lo recuerdo, de seguro Celestia va a querer que vigile Canterlot desde el balcón con mi telescopio. Creo que voy a estar tranquila, pero no voy a dormir. Qué mal.

Capítulo 5: Sapphire Blue Parte 1

Narro yo:

Son aproximadamente las ocho de la noche, pero ya no estamos en Canterlot, sino en Cloudsdale; frente a una casa de dos pisos. Entonces aparece una pony que llevaba una mochila (o como se diga) color blanca. Esta pony era una pegaso color turquesa oscuro, melena morado claro y de ojos de un color similar. Tenía de Cutie Mark un cupcake decorado con crema del mismo color de su melena. Esta pony entró a esa casa abriendo la puerta con la llave que tenía. En eso…

- ¡Hola Grace! – dice una pegaso color crema y melena verde claro saliendo de la casa. Sus ojos eran verde oscuro, y su Cutie Mark era tres hojas (de un árbol).

- Hola hermana… - dice la pegaso turquesa llamada Grace que describí anteriormente, mientras entraba a la casa.

- ¿Qué tal el trabajo hoy?

- Bien… Horneé muchos cupcakes… ¿Y mi hija ya hizo su tarea?

- Más rápido que nunca, está emocionada por el día de mañana.

- Ay, mi hijita, ¿dónde está ella?

- Debe estar en su cuarto.

Entonces la tal Grace sube las escaleras y entra a una de las habitaciones, en la que hay dos camas, una más grande que la otra. En la más pequeña está sentada una potranca de cinco años aproximadamente, la misma del álbum familiar de Shelter. Ella está metiendo algunas cosas a una maleta.

- ¡Mami! – dice la pequeña pegaso al ver entrar a Grace.

- Hola, mi terroncito, ya llegué – dice abrazando a su hija - ¿Me extrañaste?

- Sí mami, te extrañé mucho – dice la niña emocionada.

- Ok, ok; pero ya vine, corazón.

Grace entonces se dirige a su cama y comienza a sacar las cosas que traía en su mochila.

- Mami… - dice la pequeña pegaso, que sigue metiendo cosas a su maleta.

- Dime hija.

- Ya quiero que sea mañana. Quiero ver a mi papá.

Entonces Grace deja de hacer lo que estaba haciendo, y se queda pensativa, como si estuviera recordando algo con nostalgia.

- ¿Mami?

- ¿Qué me decías hija? – dice Grace volviendo a la realidad.

- Que ya quiero ver a mi papá…

- Ah… - dice Grace tratando de sonar normal.

La pequeña Sapphire era niña, pero no quería decir que fuera tonta. Ella notaba que cada vez que alguien tocaba el tema de su padre, su mamá actuaba raro. También tenía muchas preguntas acerca de su padre, por qué no vivía con ellas, y por qué sus amigas sí vivían con su papá. También por qué su madre no quería ir a visitarlo a Canterlot, supuestamente por trabajo. Sabía que ellos no tenían ninguna relación sentimental, pero ella quería indagar más.

- Oye mami… - dijo la pequeña niña acercándose a Grace.

- ¿Qué pasa cariño?

- ¿Por qué mi papá y tú terminaron? – dijo la niña por fin la pregunta cuya respuesta tanto ansiaba saber.

- Pues… por problemas que tuvimos, cosas de adultos – dijo Grace intentando sonar lo más natural posible, pero Sapphire no se conformó con eso.

- ¿Qué problemas?

- Hija, son temas complicados, eres muy pequeña y aún no lo entenderías…

- Sí lo voy a entender, mami. ¡Ya soy grande!

- Te lo contaré algún día, cuando seas más grande, cuando tengas 17 o 18 años.

- Prométemelo mami.

- Te lo prometo – dijo Grace abrazando a la niña.

- Oye – dijo Sapphire aún abrazada a su madre - quiero que me acompañes a ver a mi papá.

- No puedo hija, tengo que trabajar.

- Pero es feriado…

- Sí, y por eso más ponys vienen a la pastelería – dijo Grace a su hija – Pero el sábado me darán vacaciones, y vamos a jugar todo el día, ¿sí?

- Pero ya no va a estar mi papá…- dijo la potranca bajando las orejas.

- No te pongas triste, tu papá y yo nos vamos a poner de acuerdo para estar un día los tres juntos. ¿Te parece bien?

- ¡Sííííííí! – dijo Sapphire muy contenta y algo sorprendida también, pues su mamá nunca le había prometido algo así.

- Entonces cariño – dijo Grace - ¿ya tienes lista tu maleta?

- Sí mami, ya está lista – dijo Sapphire mostrando su maleta.

- ¿Puedes meter esto también? – dijo Grace dándole una cajita con un lazo – Es un regalo para Shelter de mi parte.

- ¡Uhhhh! ¿Qué es? – dijo Sapphire metiéndolo a su maleta.

- Es un reloj…

- Mami, ¿a qué hora me tengo que despertar mañana?

- Para que alcances el tren de las siete... – dijo mientras hacía el cálculo – Te levantaré a las seis para que tomes el desayuno con calma.

- Es muy temprano… Pero no importa, lo que sea por ver a mi papá.

Grace sonrió y después le dijo:

- Sí, y por eso te vas a dormir temprano. Baja, que la cena casi está lista.

- Está bien mami, ya voy.

- Ok, te espero abajo – dijo Grace bajando.

- Ya mami n.n

Entonces se puso a ordenar sus juguetes para luego bajar a cenar.

Mientras tanto abajo…

- ¡Cobbler, ya pues, ayúdanos a poner la mesa! – dijo la pegaso crema que recibió a Grace en la puerta - ¡Deja de perder el tiempo y pon los platos!

- ¿Grace y tú no pueden hacer eso? – dijo el tal Cobbler, un pegaso marrón, melena gris, ojos verdes y Cutie Mark de un zapato.

- ¡Se supone que todos tenemos que colaborar! – le respondió la pegaso color crema - ¡Los corceles también deben ayudar en la casa!

- ¿¡Pueden callarse ustedes dos!? – intervino Grace algo alterada - ¡Tanta bulla hacen que no me dejan oír mis pensamientos!

- ¿Y se puede saber en qué o en QUIEN estás pensando? – preguntó Cobbler.

- Noé.

- ¿Noé? – dijo Cobbler confundido.

- No e de tu incumbencia (XD) – dijo Grace y a la otra pony le dio un ataque de risa (LOL).

- ¡Arrggghh! – dijo el pegaso marrón y se fue furioso.

- Creo que se enojó – dijo la pegaso crema aun riéndose – pero faltó decir los Derechos de Autor.

- Ah, claro: “Chiste copiado de mi asombrosa hermanita Everlasting Leaves”. ¿Contenta? – dijo Grace sarcásticamente a la pony crema, que al fin sabemos su nombre.

- Sí, y mucho – dijo Everlasting Leaves y se comenzó a reír de nuevo, y Grace no tardó en hacer lo mismo.

- Mejor sirvamos la cena antes que el odioso de nuestro hermano muera de hambre – dijo Everlasting.

- O antes que nos grite otra vez – añadió Grace.

Luego de esto las dos yeguas sirvieron la cena y los tres mejores hermanitos del mundo empezaron a comer (es sarcasmo, por si no se han dado cuenta).

- Grace, ¿dónde está Sapphire? – preguntó Everlasting.

- Ya viene – respondió Grace.

- De seguro está muy emocionada por ver al idiota de su padre – dijo Cobbler, más conocido por sus hermanas como “el odioso”.

Grace no dijo nada, pero en su rostro se podía ver que le molestó el comentario de su hermano.

- ¿Qué pasa Grace? ¿Aún te duele que mencione a ese idiota? – dijo “el odioso”.

FLASHBACK DE GRACE:

Están en el mismo lugar los tres hermanos cenando. En eso Cobbler le pregunta a Grace:

- Y Grace, ¿Shelter te ha dicho algo sobre el bebé? ¿Se va a hacer cargo o no?

Ella guardó silencio, luego soltó un triste suspiro y finalmente respondió con una voz apenas audible:

- Por favor hermano, no me menciones ese nombre.

Esta respuesta causó que todos guarden silencio, hasta que Everlasting Leaves dijo:

- Grace, vamos, tienes que comer.

- No me siento bien, voy a ir a descansar.

- Come un poco más, por favor.

- No gracias… ya me voy – dice y se va.

Comienza a subir las escaleras y de repente siente náuseas, así que se detiene y alcanza a escuchar que Everlasting le dice a Cobbler:

- ¿Por qué tenías que mencionar esa palabra? Sabes que está deprimida por la ruptura y además muy sensible por el embarazo.

- ¿Y cómo entonces iba a enterarme de qué le ha dicho?

- Hubieras dejado que yo le pregunte.

- Bueno entonces anda tú y pregúntale.

- Déjame terminar de comer primero.

Minutos después:

Grace está en su cuarto tirada en la cama, y en de repente entra Everlasting.

- Grace… ¿estás bien?

- Sí… solo que me siento mareada – dijo Grace sentándose al borde de la cama.

- Te pusiste mal porque mi hermano mencionó a Shelter, ¿verdad?

- No… bueno, en realidad sí…

- Tranquila, todo va estar bien. Y bueno, ¿te ha dicho algo?

- Fui a buscarlo a su casa, pero me dijeron que no estaba, así que le dejé la carta… - dijo Grace sollozado - Pero ¿qué tal si …?

- Escucha, de seguro va a leer tu carta, y si se le ocurre desaparecer yo lo buscaré por toda Equestria si es necesario para que se haga cargo del potro.

- Gracias, eres la mejor hermana que he podido tener – dijo llorando, pero de felicidad esta vez.

- De nada, y ¿tienes ganas de comer o ya no?

- Bueno, todavía tengo un poco de hambre.

- Está bien, te voy a subir un poco de comida.

- Gracias, el potro y yo te lo agradecemos.

- Ok, ya vuelvo.

FIN DEL FLASBACK, Y DEL CAPÍTULO TAMBIÉN

Capítulo 6: Sapphire Blue Parte 2

Narro yo:

- De seguro está muy emocionada por ver al idiota de su padre – dijo Cobbler, más conocido por sus hermanas como “el odioso”.

Grace no dijo nada, pero en su rostro se podía ver que le molestó el comentario de su hermano.

- ¿Qué pasa Grace? ¿Aún te duele que mencione a ese idiota? – dijo “el odioso”.

Grace no le dijo nada.

- No se habla con la boca llena… - dijo Everlasting Leaves, dándole a entender que se callara.

Cobbler se encogió de hombros y siguió comiendo. Al rato, Sapphire Blue aparece bajando las escaleras.

- Mami, tío, tía; ya llegué – anunció Sapphire.

- A la hora que te dignas aparecer, jovencita – dijo Cobbler.

- Lo siento tío… - dijo la pequeña bajando las orejas.

- No te preocupes Sapphire, siéntate – añadió Everlasting Leaves.

- Gracias tía n.n

Entonces el timbre sonó.

- Yo voy – dijo Cobbler levantándose de su asiento.

Abrió la puerta y era el cartero. Tenía una carta para Sapphire Blue. Cobbler la recibió y después de agradecer al cartero, cerró la puerta.

- ¿Qué es? – dijo Grace.

- Una carta para Sapphire del id… Perdón, de Shelter – respondió Cobbler, recibiendo una mirada asesina de parte de Grace.

- ¡Papi! – dijo la pequeña Sapphire levantándose como un resorte para ir a recibir su carta. Los ojitos le brillaban de la emoción mientras la leía.

- ¿Qué dice, cariño? – preguntó Everlasting.

- Papi dice que me llevará al parque de diversiones y me presentará a un amigo suyo.

- Eso es genial linda, pero tienes que terminar de comer – dijo Everlasting.

- Está bien tía.

Luego que la niña terminó de comer subió a su habitación. Hora de la decisión de a quién le corresponde lavar los platos.

- ¿Por qué tenemos que ser siempre Grace y yo? – dijo Everlasting.

- Pues porque… ¡Estoy cansado, he trabajado mucho hoy! – dijo Cobbler.

- ¿Crees que nosotras no estamos cansadas? ¿Crees que no hemos trabajado? – respondió Everlasting.

- Yo nunca dije eso – dijo Cobbler haciéndose el inocente – Bueno, yo ya me voy, lava tú los platos y si no quieres que los lave Grace.

- ¡Un momento! – dijo Grace – Nosotros dos tenemos un asunto pendiente que resolver.

- ¿En serio? Ah verdad, del idiota – dijo Cobbler desafiante.

- En primer lugar, NO TE PERMITO que te expreses así de él, ¿ME OÍSTE? Ten algo de respeto a mí y a mi hija. No quiero que lo vuelvas a llamar así. Al menos no cuando esté presente yo, y MUCHO MENOS en frente de mi hija – dijo Grace indignada – Y, en segundo lugar, ¿por qué no lavas tú los platos? ¿Por qué siempre tenemos que ser nosotras? No sé quién de ustedes dos lavará los platos hoy, pero YO NO.

- ¡TEN CUIDADO CON LO QUE DICES, INSOLENTE! – le gritó Cobbler – ¿CREES QUE ME PUEDES ALZAR LA VOZ DE ESA FORMA? ¿Te has olvidado quién manda aquí? ¡Pues esta es MI casa, y aquí mando YO! Y si no te gustan las reglas ni la forma en que me expreso, pues haces tus maletas, ¡agarras a tu hija y TE LARGAS!!!!

- ¡No le hables así a mi hermana! – intervino Everlasting - ¡Ya estoy harta de ti, Cobbler! Vámonos a dormir, hermana. Cobbler que se encargue de los platos – dijo mientras ella y Grace salían de la cocina.

- ¡MALDITA SEA! Ustedes dos me las pagarán, ¿¡entienden!? – gritó Cobbler y se puso a lavar los platos maldiciendo por lo bajo. Para eso las dos hermanas ya se habían ido.

- Gracias hermana por sacarme de ahí – le dijo Grace a Everlasting mientras subían las escaleras – No sé en qué hubiera acabado esa discusión si no hubieras intervenido.

- De nada, hermanita – le respondió Everlasting – La verdad, a mí no me gusta pelear con Cobbler, pero no hay otra manera que nos respete.

- Si… ¿desde cuándo se volvió así?

- No lo recuerdo… Como quisiera volver a esos días, cuando éramos niños, y nos llevábamos bien… - dijo Everlasting con nostalgia – Cuando jugábamos juntos a las carreras…

- Si… Cómo extraño esos días… Ojalá hubiera una forma de que todo sea como antes…

- Si. Realmente quiero eso. Fue el último deseo de nuestra madre, ¿recuerdas?

FLASHBACK DE LAS DOS:

En la cama de un hospital, está una pegaso de color amarillo claro, la melena blanca, sus ojos son celestes. Rodeando la cama están los tres hermanos, Cobbler tiene unos catorce años, Grace tiene más o menos doce años y Everlasting Leaves, diez.

- Hijos, escúchenme – dijo la pegaso con un hilo de voz – Ya no me queda mucho tiempo… así que quiero que me prometan algo…

- No madre, no digas eso – dice Cobbler al borde del llanto – Tú… tú te vas a poner bien…

- No podemos perderte a ti también... – dijo Grace sollozado – Eres lo único que nos queda mamá…

- Hijos prométanme… – dijo la pegaso – que… siempre, pase lo que pase… ustedes estarán juntos… en las buenas y en las malas… Que se van a cuidar entre ustedes… que se apoyarán… en todo… Prométanme eso, para que pueda descansar en paz…

- Te lo prometo, mamá – dijo Cobbler.

- Yo también – dijo Everlasting.

- Y yo – dijo Grace.

De repente la pegaso comenzó a quejarse, la hora de partir había llegado.

- No… mamá… – dijo Grace abrazando a la pegaso mientras lloraba – No te vayas, madre…

- Grace, hija… te quiero… y a ustedes también… - dijo la pegaso amarilla con su último aliento – los extrañaré…

- Mamá… te queremos, no te vayas – dijo Everlasting llorando también.

De pronto la pegaso cerró los ojos, y la máquina que estaba registrando su pulso dejó de sonar. Los tres hermanos rompieron en llanto y se abrazaban el uno al otro, pero no hallaban consuelo. Hace menos de una semana que habían perdido a su padre, y ahora a su madre. Estaban completamente devastados…

FIN DEL FLASHBACK

- Mamá… – sollozaba Grace.

- Ella… ella no quiere vernos así – dijo Everlasting – tenemos que hacer algo, hermana.

- Sí… Para que pueda realmente descansar en paz – añadió Grace.

- Mañana, mañana yo descanso todo el día. Podemos pensar en algo.

- ¡Sí! Yo voy a descansar en la tarde, podremos hablar bastante rato – dijo Grace.

- Está bien. ¡En memoria de nuestra madre! – dijo Everlasting extendiendo su casco.

Grace colocó su casco sobre el de su hermana y ambas lo elevaron al mismo tiempo, y luego se abrazaron.

- Voy a ayudarle a Sapphire a dormir, buenas noches – dijo Grace yendo a su habitación.

- Buenas noches, que descansen – dijo Everlasting.

- Adiós – dijo Grace.

Grace entró a su habitación, pero ella no estaba.

- ¿Dónde pudo haberse ido?

Entonces la buscó en el baño, y allí estaba, mirándose en el espejo.

- ¿Sapphire?

- Hola mami – dijo la niña.

- ¿Ya te lavaste los dientes?

- Sí mami.

- Ok, ahora a dormir. Mañana te levantarás temprano.

- Está bien mami. ¿Por qué tardaste tanto?

- Estaba conversando con Everlasting.

- Ah…

Entonces Grace llevó a su hija y la acostó, la tapó y finalmente le dio un beso en la mejilla.

- Buenas noches, mi pequeña.

- Buenas noches, mami – respondió Sapphire.

Luego Grace apagó las luces y fue a lavarse los dientes para dormir. 

Capítulo 7: Varias sorpresas inesperadas

Narro yo:

Al día siguiente, en Canterlot:

Amaneció como amanecía siempre, como un día miércoles cualquiera. Pero no era un día cualquiera. Era el Día del Guardia y, por lo tanto, feriado. Eran casi las 7 de la mañana, y por ser feriado, la estación del tren estaba más llena de lo normal. Entre la multitud que esperaban el tren de las siete, estaban nuestros ya conocidos personajes: Red Stream y Shelter. Y cuando dan exactamente las siete en punto, llega el tan esperado tren.

- ¡Llegó el tren! ¡Llegó el tren! – dijo Shelter – Con cinco segundos de retraso, ¡pero llegó!

- Amigo, ya cálmate – dijo Red Stream.

- ¿Cómo quieres que me calme? – respondió Shelter - ¡Voy a ver a mi hija después de cuatro largos meses!

Entonces el tren por fin para, y los pasajeros comienzan a bajar.

- A ver: no es, no es, no es… – decía Shelter - …no es, no es, ¡SI ES!

- ¡PAPI! – dijo una pequeña pegaso turquesa apareciendo de entre la multitud.

- ¡Hija! – dijo Shelter abrazando a la niña – No sabes cuánto te extrañé Sapphire…

- Yo también te extrañé mucho, papi – dijo Sapphire – correspondiendo el abrazo.

De repente la niña se percató de la presencia de Red Stream, quien estaba a punto de llorar por tan tierna escena.

- Papi, ¿él es el amigo que me ibas a presentar?

- Ah, sí. Sapphire Blue, él es Red Stream. Red Stream, ella es Sapphire Blue.

- Hola – dijo Sapphire sonriendo – ¿De dónde conoces a mi papá?

- Somos colegas – respondió Red Stream.

- ¿Eres guardia real también? ¿Conoces a la Princesa Celestia? ¿Y a la Princesa Luna? ¿A la Princesa Cadance? ¿A Shining Armor? ¿A …?

Shelter iba a decirle algo a su hija para que dejara de interrogar a Red de esa forma, pero se detuvo al escuchar una voz que llamaba a su hija, una voz ligeramente familiar.

- ¿Sapphire? ¿Dónde estás Sapphire?

Entonces volteó para ver de quién se trataba y resultó tratarse de…

- ¿Gr-grace…?

- Ho-hola Shel…

Ambos se quedaron como petrificados, era una sorpresa inesperada. Sapphire ya estaba en otra, conversando con Red Stream sobre el Castillo, la Princesa Celestia, la Princesa Luna, etc. y no se había dado cuenta que sus padres se habían encontrado de esa forma, sin esperárselo.

- ¿Has visto a Sapphire? – por fin logró decir Grace – Se bajó del tren muy rápido, no sé a dónde fue.

-  Está justo ahí – dijo Shelter y en efecto, Sapphire estaba hablando animosamente con Red Stream – Él es un amigo mío.

- Ufff… Qué alivio. Creí que… la había perdido.

- Menos mal que no pasó – dijo Shelter – Y… bueno, yo no pensé que vendrías…

- Yo tampoco, pero hubo un… cambio de planes en el trabajo, y no me dio tiempo de avisar. Espero no ser una molestia…

- Claro que no, además Sapphire siempre me dice que quiere que estemos los tres juntos… Así que… creo que estará contenta.

- Si… pero yo me tengo que ir al mediodía, tengo que trabajar…

- Ok… prometo cuidar bien de Sapphire cuando no estés…

- Está bien…

- Y… bueno, ¿cómo te ha ido en… todo este tiempo que no nos hemos visto? – dijo Shelter.

- Pues… bien. ¿Y a ti?

- Bien…

Entonces se formó un incómodo silencio, hasta que Sapphire se acercó junto con Red Stream.

- ¡Sapphire! No te bajes del tren así, podrías perderte. Gracias a Celestia que encontré a tu padre aquí y me dijo en dónde estabas.

- Disculpa mami, no haré eso la próxima vez – respondió la potranca con toda la sinceridad del mundo.

- Disculpada – dijo Grace y acarició su cabeza - ¿Y bien? ¿Qué planes tienen? – dijo intentando sonar amigable.

- Pues muchos – dijo Shelter – Pero primero, Grace él es Red Stream.

- Mucho gusto – dijo Red Stream extendiéndole su casco.

- El gusto es mío – respondió Grace dándole el casco también.

- Y ahora, ¿qué les parece si vamos al zoológico? Como es feriado, los niños no pagan – dijo Shelter.

- ¡SIIIIII! – exclamó la pequeña Sapphire.

- Pues vamos – dijo Shelter.

El camino al zoológico fue divertido, todos conversaban con todos. Bueno, todos menos Shelter y Grace, que se ignoraban el uno al otro. Era difícil entablar una conversación, pues no se veían hace un par de años. Al rato llegaron, pagaron las entradas y entraron.

- ¿Qué quieres hacer primero, hija? – preguntó Shelter.

- Pues… quiero subirme a un bote de esos – dijo Sapphire señalando a unos botes que se manejaban mediante pedales. Estos botes eran para navegar en una laguna artificial en donde había peces, tortugas, patos, etc.

- Pues vamos – respondió Shelter y se dirigieron a la laguna.

Escogieron un bote que tenía capacidad para cuatro integrantes, Shelter y Red Stream se subieron adelante, y atrás Grace y Sapphire. Los que se sentaban adelante eran los que debían pedalear para que el bote se moviera. Compraron, además una bolsa con alimento para peces, para que Sapphire les dé de comer.

- ¿Listo para pedalear? – preguntó Red.

- Estoy listo – dijo Shelter.

Ambos pedalearon y el bote se empezó a mover. Grace y Sapphire se divertían alimentando a los peces, y mirando los patos.

- ¡Mira mami! ¡Ese pez es enoooorme! – exclamó la pequeña Sapphire al ver un pez que era muchísimo más grande que los demás.

- Hay que tomarle una foto – dijo Grace sacando una cámara pequeña de su bolso, y le tomó una foto al pez enorme.

- Oigan… ¿qué creen que pasaría si de la nada apareciera un tiburón aquí? – pregunto Red, algo asustado.

- No creo que eso pase, ¿cómo vendría un tiburón hasta aquí? – respondió Shelter.

- Mejor pregúntale… ¡A ESE TIBURÓN! – grito Red señalando a lo que parecía ser una aleta de dicho animal, a poca distancia de donde se encontraban.

Todos miraron a donde señaló Red Stream, y en efecto, era una aleta de tiburón, y se estaba acercando al bote.

- ¿Co-cómo llegó aquí? – dijo Grace.

- Nadando – dijo Shelter.

- Eso es obvio, Shelter – le respondió Red Stream - ¿no va a venir volando, no?

- Pero si hay peces voladores, puede que también haya...

- ¡CUÉNTALO DESPUÉS, HAY QUE ALEJARNOS!  ¡TENGO FOBIA A LOS TIBURONES! – gritó Grace.

- Ah, cierto. Tranquila Grace, todo va a estar bien – respondió Shelter mientras se paraba de su asiento, para sentarse al lado de Grace y Sapphire (la parte trasera del bote era solo para dos ponys, pero también podían caber tres, algo incómodos, pero sí se podía) – Hay que pedalear hacia la salida y luego…

- Es mejor no movernos – lo interrumpió Red Stream – si nos dirigimos a algún lado, nos perseguirá. Pero si nos quedamos quietos, pasará de largo.

- Papi, tengo miedo – dijo Sapphire mientras abrazaba a Shelter.

- Mantengan la calma todos allí atrás – dijo Red Stream – No creo que nos ataque si permanecemos quietos.

El tiburón se acercó a un lado del bote, el lado en el que estaba Sapphire. Y pues, la niña estaba muy asustada, pero luego de mirar al animal un momento, se soltó de su padre, se acercó a verlo más de cerca y de repente, intentó sacarlo del agua con sus cascos. (Qué bicho le habrá picado)

- ¡SAPPHIRE, NO! – gritaron sus padres a la vez y…

CONTINUARÁ

Capítulo 8: Mascota inflable

Narra Grace:

Hoy no pensaba venir a Canterlot, supuestamente debería estar trabajando, pero hoy temprano vino mi jefa a decirme que le sería más útil en la tarde. Y bueno, al principio no quería ir a Canterlot, pero luego me acordé de lo que le prometí a Sapphire, pues ella quiere que estemos los tres juntos. Me detuve un minuto a considerarlo, y al final decidí hacer este pequeño sacrificio por mi hija. Además, ¿qué de malo podría pasar? Shelter y yo no nos vemos hace un par de años, así que estar juntos por unas horas, no estaría mal. Entonces hice mi maleta y ambas nos subimos al tren.

Llegamos más rápido de lo que pensé, quizá porque en el camino estaba pensando, tenía muchos sentimientos encontrados por ver a Shelter de nuevo. No es que sienta algo por él, solo que vinieron a mi mente recuerdos de cuando éramos pareja, y lo bien que la pasamos juntos antes que los problemas aparecieran. Estaba realmente muy distraída, pues si no fuera por Sapphire no me hubiera dado cuenta que ya habíamos llegado. Entonces ella se bajó corriendo, y como estaba absorta en mis recuerdos, por poco no me doy cuenta hacia donde se fue. Intenté seguirla, pero de repente se perdió entre la multitud. Algo desesperada, comencé a llamarla, y unos instantes después, me encuentro cara a cara con el pony que ha estado en mis pensamientos durante todo el viaje…

- ¿Gr-grace…? – dijo desconcertado. Se suponía que yo no debería estar ahí.

- Ho-hola Shel… - dije, y sentí que me ruborizaba. Luego me acordé de Sapphire – ¿Has visto a Sapphire? Se bajó del tren muy rápido, no sé a dónde fue.

-  Está justo ahí. Él es un amigo mío – me dijo, y más allá estaba mi hija, hablando y riéndose con su amigo, un unicornio blanco. Sentí que acababa de volver a la vida, al saber que ella estaba bien, en fin, son cosas que solo una madre puede comprender.

- Ufff… Qué alivio – le dije ya más tranquila – Creí que… la había perdido.

- Menos mal que no pasó. Y… bueno, yo no pensé que vendrías… – me dijo todavía desconcertado.

- Yo tampoco, pero hubo un… cambio de planes en el trabajo, y no me dio tiempo de avisar. Espero no ser una molestia… - dije mirando al suelo, más que nada, porque me había vuelto a ruborizar.

- Claro que no, además Sapphire siempre me dice que quiere que estemos los tres juntos… Así que… creo que estará contenta – me dice sonriendo, yo también le sonreí.

- Si… pero yo me tengo que ir al mediodía, tengo que trabajar… – por poco me olvido de este detalle.

- Ok… prometo cuidar bien de Sapphire cuando no estés… – ¿cómo adivinó lo que estaba pensando?

- Está bien… – le respondí.

- Y… bueno, ¿cómo te ha ido en… todo este tiempo que no nos hemos visto? – me preguntó.

- Pues… bien. ¿Y a ti?

- Bien…

Ambos nos quedamos callados, mirándonos. Luego yo me ruboricé (otra vez) y bajé la mirada mientras jugaba con mi cabello.

En eso se acercó el unicornio blanco con mi hija. Ahora que lo veía de cerca, tenía Cutie Mark de una espada roja. Seguro es Guardia Real también. Cuando vi a mi hija, lo primero que hice fue ir a abrazarla.

- ¡Sapphire! No te bajes del tren así, podrías perderte – dije mientras la abrazaba como un oso – Gracias a Celestia que encontré a tu padre aquí y me dijo en dónde estabas.

- Disculpa mami, no haré eso la próxima vez – me dijo con ojos de cachorrito triste, que conmueven hasta al pony de corazón más duro

- Disculpada – dije y acaricié su hermosa y larga melena rosa – ¿Y bien? ¿Qué planes tienen? – pregunté a Shelter y a su amigo.

- Pues muchos. Pero primero, Grace él es Red Stream – me dijo Shelter señalando al unicornio blanco.

- Mucho gusto – me dijo este extendiendo su casco.

- El gusto es mío – le respondí amablemente, dándole también el casco.

- Y ahora, ¿qué les parece si vamos al zoológico? Como es feriado, los niños no pagan – dijo Shelter refiriéndose a mi hija.

- ¡SIIIIII! – exclamó mi pequeña, muy emocionada. Y empezamos a caminar hacia el zoológico.

El camino fue entretenido. Red Stream me cayó muy bien desde el principio, y ya nos podemos considerar buenos amigos. Es uno de los mejores guardias que hay en el Castillo de Canterlot, ha sido felicitado incluso por la mismísima Princesa Celestia. Mi hija le preguntaba toda clase de cosas sobre el Castillo, la Realeza, y de cualquier cosa. Él le respondía todo amablemente sin perder la paciencia. Mientras que Shelter y yo… ni nos mirábamos creo. Yo no lo miraba porque no quería ruborizarme de nuevo. Fuera de eso, me la estaba pasando increíblemente bien, y me estaba divirtiendo mucho, y eso que recién estábamos por llegar al zoológico. Me felicité mentalmente por decidir acompañar a mi hija. El tiempo se pasó volando y llegamos al zoológico antes de lo que creí. Pagamos las entradas y luego entramos. La ventaja de haber ido temprano, es que había menos ponys y el zoo estaba medio vacío.

Luego de entrar, por decisión de Sapphire fuimos primero a una laguna artificial, en donde había peces. Debió llamarle la atención a Sapphire pues en Cloudsdale no hay una igual.

Nos subimos a un bote de color rosa (por decisión de Sapphire también), Red y Shelter iban adelante, y atrás Sapphire y yo, quienes nos divertíamos alimentando a los peces y sacándoles fotos. Todo estaba prácticamente bien, hasta que Red de repente dijo:

- Oigan… ¿qué creen que pasaría si de la nada apareciera un tiburón aquí?

- No creo que eso pase, ¿cómo vendría un tiburón hasta aquí? – le respondió Shelter, mirándolo como si estuviera loco.

- Mejor pregúntale… ¡A ESE TIBURÓN! – grito Red.

Entonces yo miré a donde él señaló y… ¡SÍ ERA UN TIBURÓN! ¡UN TIBURÓN! ¡JUSTO AHÍ! ¡Y SE ACERCABA HACIA NOSOTROS! ¿Hace falta decir que le tengo fobia a esos peces, o lo que sean? Creo que no, el caso es que Red y Shelter no lo sabían. Bueno, Shelter si lo sabe, pero parece que se le ha olvidado. Estaba considerando con Red la existencia de tiburones voladores… ¿Hace falta decir que es…? No, no puedo hablar mal del padre de mi hija. Estaban en eso cuando yo les pedí a gritos prácticamente que nos vayamos. Y hasta ahora no puedo creer lo que Shelter hizo. Salió de su asiento, y se sentó a mi lado. Y como ya éramos tres, y la parte trasera del bote era solo para dos, Shelter y yo estábamos muy pegaditos (OMG) y sin contar que… me abrazó. Sí, me abrazó. Y mientras lo hacía acariciaba mi melena, pero lo más sorprendente es que me hacía sentir… ¿mejor? En fin, mientras Shel me abrazaba a mí, y a Sapphire también, estaba discutiendo con Red sobre si irnos o quedarnos quietos, pero hasta eso el tiburón se acercó y se quedó estático junto al bote, del lado en el que estaba mi hija. A pesar que Shelter me estaba abrazando, estaba al borde de un paro cardíaco. Y es un milagro que no me haya dado uno cuando Sapphire metió sus cascos al agua, justo en donde estaba el tiburón. “¡SAPPHIRE, NO!” gritamos Shelter y yo a la vez, pero no nos hizo caso e igual metió sus cascos al agua, y sin nada de miedo sacó al tiburón de la laguna. Y, en efecto, era un tiburón… inflable.

- ¿Qué, en serio no saben distinguir un tiburón inflable de uno de verdad? – nos dijo Sapphire, quizá preguntándose si nos faltaba un tornillo.

Los tres nos quedamos mirando con los ojos desorbitados al tiburón inflable, que se veía muy real, en serio.

- Tú te llamarás Martín y serás mi mascota– le dijo Sapphire al tiburón, ahora su nueva mascota.

- Este… cariño – empezó a decir Shelter – Martín seguramente ya tiene dueño, lo que pasa es que se ha perdido. Debemos dejarlo a la oficina de objetos perdidos…

- Pues será mi mascota hasta que vayamos a dejarlo ahí – dijo mi hija abrazando al tiburón.

Los tres nos la quedamos mirando, algo conmovidos como Sapphire abrazaba a su nueva mascota, hasta que Red Stream habló:

- En serio amigos, ¿tan idiotas somos que no nos hemos dado cuenta que era un tiburón de mentira? – dijo, y luego recibió un golpe de parte de Shelter. No sé si fue por la palabra que mencionó estando Sapphire ahí, o porque no le gustó que le dijera “idiota”.

- ¿Qué es idiota? – preguntó Sapphire, muy inocentemente.

- Es lo que somos nosotros – dijo Red, recibiendo un nuevo golpe de Shelter, y uno mío también.

- Bueno idiotas, ¿seguimos paseando? Martín se está aburriendo – dijo Sapphire, sin saber en realidad lo que significaba esa palabra. Esto provocó que Shelter, Red y yo nos riéramos. Luego Shelter volvió a su lugar, para seguir paseando por la laguna artificial. Esta vez con un nuevo acompañante: Martín.

Capítulo 9: Rompiendo el hielo

Narra Grace:

Después de esto continuamos navegando en la laguna. Debo decir que, gracias a Martín, Shelter y yo rompimos el hielo. Ahora sí, todos conversábamos con todos. En eso que conversábamos, volvió a salir a flote el tema de lo idiotas que somos. Shelter dijo:

- ¿Cómo es que no nos pudimos dar cuenta que era un tiburón inflable y no uno de…?

- ¡Se llama Martín! – lo interrumpió Sapphire.

- Bueno – le respondió Shelter - ¿Cómo es que no nos pudimos dar cuenta que era Martín y no un tiburón de verdad?

- No sé… ¡Pero yo podía jurar que era un tiburón real! – dijo Red Stream algo indignado.

- Jajajajajaja – se rio Shelter – ¡Tenías que haber visto la cara que pusiste! ¡Estabas realmente asustado! Jajajajajaja

- Tú también, Shelter. Y ni qué decir de Grace – le respondió Red.

- Oigan, yo tengo fobia, eso es algo muy diferente – intervine para no quedar como la asustadiza del grupo.

- ¿Qué de diferente hay? – preguntó Red.

Iba a decir algo, pero Shelter habló primero.

- La diferencia es que la es fobia igual que tener miedo, solo que más… intenso – dijo Shelter.

- Exacto – dije yo – Y hay muchos tipos de fobias.

- Por ejemplo, yo le tengo fobia a los bichos raros… – dijo Shelter.

- ¿Y cómo se le dice a esa fobia? – preguntó Red Stream.

- No sé… supongo que… bichofobia (XD)– respondió Shelter.

Red, Sapphire y yo nos reímos… Bichofobia… jajajajaja.

- Y tú Red, ¿tienes alguna fobia? – le pregunté a Red Stream.

- Pues yo tengo fobia a… las bromas de Shelter – respondió mi amigo casi en un susurro. Shelter, Sapphire y yo nos comenzamos a reír como locos. Realmente no me había reído tanto desde que… Shelter dijo bichofobia.

- ¿Qué tiene? – intervino Red un tanto ofendido.

- ¡Por Celestia, Shelter! ¿¡Qué broma le has hecho al pobre Red que ahora tiene fobia!? – dije entre risotadas.

- Mejor que él te lo cuente – dijo Shelter casi sin poder aguantar la risa.

- Shelter, nunca pero nunca te perdonaré el susto que me diste, cuando me tocó vigilar el primer piso del castillo – dijo Red Stream.

- ¿A, eso? – dijo Shelter – Agradece que se me ocurrió a última hora, yo pensaba hacer algo aún más aterrador.

- Otra cosa que jamás te perdonaré, es cuando le pusiste colorante azul a mi shampoo – añadió Red Stream.

- Creí que se te vería bien con pelo morado – dijo Shelter, casi riéndose.

- Realmente, espero que Sapphire no siga tu ejemplo – dijo Red Stream muy serio,

- Este… Red, creo que es demasiado tarde… - le dije a Red, y empecé a recordar, algo de hace no mucho tiempo…

FLASBACK

Me acabo de levantar para ir a trabajar. Sapphire está aún durmiendo como un dulce angelito. Agarro una toalla y me voy al baño a ducharme. Normalmente, Sapphire se despierta mientras me ducho, pero esta vez, yo terminé de ducharme, regresé al cuarto y la encontré todavía durmiendo, pero con una sonrisa de oreja a oreja. “Qué estará soñando mi pequeña retoña” pensé y me vestí para ir al trabajo. Fue entonces en ese momento cuando la desperté.

- Sapphire, hora de levantarse para la escuela – le susurré dulcemente en su pequeño oído.

- Ahhhhhh… Buenos días mami n.n – dice bostezando.

- Ve yendo a la cocina, me seco la melena y te sirvo el desayuno – le dije mientras sacaba la secadora de su estuche.

- Ya mami – me dice ella y se sienta en la cama. De repente cuando estoy por usar la secadora, suelta una risita.

- ¿Qué pasa? – le pregunté.

- Nada – me dice poniendo cara de angelito.

“Algo huele mal aquí” recuerdo que pensé y encendí la secadora. Y extrañamente, de la secadora salió polvo blanco, que fue a parar a mi cabello mojado y me hizo toser.

- Cof, cof, cof… ¿qué acaba de pasar? Cof, cof…

Sapphire se estaba riendo a más no poder.

- ¡Sapphire, esto no es gracioso! – le dije, pero ella se seguía riendo – Me tengo que duchar… de nuevo. ¿Quién habrá sido el idiota que le puso talco la secadora?

- No es talco, es harina…

- ¿Y cómo sabes que es…? – le empecé a decir, pero me detuve, pues si ella sabía que era harina… - No habrás sido tú, ¿verdad?

- Fue idea de papi… – empezó a decir

- ¿¡Y TÚ LE HICISTE CASO!?

- En la escuela me enseñan que siempre debo obedecer a los padres – me dijo de lo más normal.

Ante esta respuesta me quedé sin argumento, y no me quedó más que coger la toalla e ir a ducharme de nuevo. “Al menos se nota que entiende lo que enseñan en la escuela, y también se parece a cierto pony…” pensé mientras me duchaba.

FIN DEL FLASBACK

Luego de contar esta anécdota Sapphire se reía al recordar su primera broma, Shelter estaba contento de que Sapphire había heredado eso de él, y Red se lamentaba por no haber dicho eso antes. Seguimos en la laguna un rato más, y luego salimos para ver a los animales. El zoológico ya se veía más lleno. Realmente, me la estoy pasando muy bien, y no quisiera regresarme… Pero, en fin, las reglas son reglas…

Capítulo 10: Un giro radical

Ya en la noche, narra Red Stream:

Este día, que empezó muy bien, se acaba de volver… ¡Terrible! Sí, lo sé, era de esperarse lo que me ha pasado, pero es peor lo que está por venir… Como desearía que mi vida fuera… normal, como debió haber sido, con mis hijos, mi esposa y mis hermanas. Yo mismo me he metido en esto, y ahora no sé cómo salir, estoy perdido… El problema comenzó anteayer, cuando Chrysalis se me apareció, me dio un ultimátum acerca de mis poderes, al día siguiente hallaron sus cabellos en el pasillo y Celestia me mandó llamar. Este día estaba marchando mejor que bien, hasta que volvimos al Castillo. Fui con Shelter muy temprano a la estación del tren, para esperar a su hija. Y solo tengo una palabra para describirla: ¡Adorable! Es una dulzura, realmente se parece muchísimo a mi amigo en su forma de ser, y físicamente se parece a su madre, que también vino… Me cayó muy bien desde el principio, es muy amable. Se llama Grace, vive en casa de su hermano mayor odioso con su hermana menor y Sapphire. Le encanta la repostería (incluso trabaja en una pastelería muy conocida en Cloudsdale) y es fan número uno de la Pony del Pop: Sapphire Shores. Fuimos primero al zoológico, y pues, ahí pasaron muchas cosas. Nos asustamos mucho por un simple y nada aterrador tiburón inflable llamado Martín, casi me caigo al recinto de los pingüinos, un mono me dio un susto de muerte y el elefante me quitó el plátano que estaba comiendo (XD). Al mediodía Grace se tuvo que ir. Me hubiera gustado que se quedara más tiempo, para seguir hablando, nuevamente digo que me cae muy bien. Nos despedimos… y en ese momento pude notar algo: ella y Shelter… estaban… en plan de coqueteo, mejillas coloradas, risitas nerviosas… “Parece que alguien está enamoraadooooo” – lo molesté después, cuando Sapphire no escuchaba. Y claro, lo negó rotundamente, pero su cara decía lo contrario. “Descuida amigo, tu secreto está seguro conmigo” le dije después, y se puso más rojo que un tomate… Ya sabes, así es el amor.

Después de que Grace se fue fuimos a almorzar. Comimos una suculenta pizza mitad cuatro quesos con harto y sabroso queso (por algo se llama cuatro quesos), mitad hawaiana con deliciosos trozos de piña y champiñones. Luego fuimos al lugar de mis pesadillas, osea, al Parque de Diversiones. Digo el lugar de mis pesadillas, pues ahí todos o la mayoría de los juegos son para adictos a la adrenalina… y pues yo soy un miedoso, lo reconozco. Tenía la esperanza que Sapphire también fuera algo asustadiza, pero resultó ser igual que Shelter: adicta a la adrenalina (para mi mala suerte). Empezamos por subirnos al carrusel (lo único de ese parque que no da miedo) luego a otros tantos juegos aterradores que ya ni recuerdo, entre ellos uno que te hacen subir hasta arriba, y luego te bajan hasta el piso de golpe, al un barco vikingo que realmente es como un barco, te da náuseas. Y encima a Shelter y a Sapphire (padre e hija tenían que ser) se les antojó subirse a la parte en donde la sensación es más extrema. Y bueno, dejaron lo “mejor” (peor para mí) para el final… la temida Montaña Rusa. Hice un juramento a mí mismo de nunca subirme a una de nuevo, después del trauma de hoy (XD).

A las cinco y cincuenta fuimos a la estación de tren, para que Sapphire pueda volver a Cloudsdale, no sin antes que le dejara un presente a Shelter de parte de Grace: un reloj con incrustaciones de diamantes… A Shelter le encantó. Luego que se fuera el tren, regresamos al Castillo. Ahí fue cuando las cosas… dieron un giro radical.

La Princesa Celestia me mandó llamar (sí, otra vez) como a las siete de la noche. Y también llamó a otro guardia, al que le tocó vigilar el pasillo después de mi… Pues resulta que enviaron los cabellos que encontraron al laboratorio y llegaron a la conclusión que eran de Chrysalis… Me sentí… perdido. Entonces… la Princesa Celestia nos interrogó una vez más a los dos… el otro guardia se veía realmente atemorizado, y yo seguí negando todo… Al final la Princesa Celestia nos despidió de nuestro trabajo y nos dijo que había dado aviso a la estación de tren para que no nos deje salir de Canterlot. Entonces fui a mi habitación para hacer mis maletas… e irme.

Más que perdido, ahora me sentía tremendamente culpable, por el otro guardia, que pagará las consecuencias de mi mentira, cuando el culpable soy yo, y no me atrevo a decirlo… Me sentí culpable también, por todos los ponys, que viven engañados por mí… Shelter, Grace, Sapphire, todos los que me conocen, en realidad no conocen nada sobre mí, no saben quién soy realmente. ¡Viven creyendo la mentira que yo les conté, todo lo que les he contado sobre mí, es una gran mentira, toda mi vida es una vil mentira!!! No puedo creer que les haya mentido de esa forma, se supone que son mis amigos y que los quiero, pero los termino engañando… Como quisiera poder retroceder el tiempo, poder detenerme antes de llegar a esto. Es como una bola de nieve que crece y crece; y no puedo hacer nada para detenerla. Así empezó todo, como una pequeña bola de nieve, un sentimiento de odio, enojo y venganza que me llevó a hacer cosas impensables contra los ponys que más quiero, y ahora que quiero detenerme, es demasiado tarde… el daño está hecho, y llegó la hora de que pague por todo lo que hice… en la cárcel. Sí, luego que se investigue más a fondo se descubrirá que soy yo el culpable, y me arrestarán… y pasaré el resto de mis días en la cárcel. Sin contar que Chrysalis vuelve para quitarme mis poderes… todas las mentiras que he mantenido hasta ahora se caerán, todos sabrán mi verdadera identidad y entonces… espera, ¡eso es! Tal vez, si saben quién soy, me perdonan la condena, todo lo que hice… ¡eso es! ¡Cómo no se me ocurrió antes!

Me parece que dije esto en voz alta, de lo contento que estaba, pues recibí la respuesta, de alguien a quien no esperaba ver en ese momento…

- ¿Eso crees, Red Stream? Pues, eres muy ingenuo…

- ¿De-e qué hablas? – logré decirle reconociendo la voz. Era Chrysalis. La que es culpable de mi desgracia, en parte.

CONTINUARÁ

Capítulo 11: A descansar

Narra Grace, al mismo tiempo en que narra Red Stream en el capítulo anterior:

Hoy ha sido un gran día… Conocí a un nuevo amigo, me reencontré con Shelter, vi a mi hija feliz, mañana tengo día libre, ¿podría estar más feliz? Bueno, si podría estar más feliz, si todo este problema que tengo con mi hermano se arreglara… desde ayer que tuvo que lavar los platos no me habla, lo vi en hoy en la mañana y me ignoró por completo, ni siquiera me dijo buenos días, ni nada… Es como si no nos conociera, y eso al menos a mí me duele mucho, como quisiera reconciliarme con él. Sí lo sé, no soy la hermana perfecta y a veces hago que se enfade, pero él también me trata mal casi siempre y a Everlasting también, cuando se enfada parece que fuera otro pony, no el Cobbler que conocemos de toda la vida. Realmente quiero que vuelva ese Cobbler. El que nos defendía de nuestro tío cascarrabias. El que nos ayudaba con las tareas de la escuela. El que nos consolaba por la muerte de nuestros padres, aunque él necesitaba ser consolado más que nosotras. El que dejó de estudiar para que nosotras lo hiciéramos… Tantos buenos recuerdos de él, ahora apañados por lo que es ahora, un pony de veinticinco años que anda molesto todo el tiempo y que ni nos habla…

Hoy mi jefa me dejó salir antes del trabajo y me dio un día libre. Yo me negué al principio, pero Elizabeth tiene su carácter y cuando este sale a flote… no hay nada que puedas hacer…

FLASHBACK:

Estoy yo ahí en la cocina de la pastelería sentada esperando que se hornee una tanda de Cupckakes con los siguientes pensamientos discurriendo por mi mente:

“… y cuando Shelter se despidió de mí con un beso en la mejilla… ahhhhh … una sensación extraña recorrió todo mi cuerpo, y cuando vi de cerca sus ojos azules, simplemente me perdí en ellos, eran tan bellos...

Esperen un momento, ¿¡QUÉ RAYOS ESTOY PENSANDO!? Recupera la cordura, Grace. Debo tener fiebre o algo, por eso debo estar pensando así…”

En eso mi jefa llega interrumpiendo mis pensamientos:

- ¡Grace! Santo cielo querida, no te ves muy bien… - me dijo preocupada.

- ¿Yo? No se preocupe señora Elizabeth, solo que estoy teniendo pensamientos extraños, pero estoy bien no se preocupe – le dije, y de verdad, me sentía perfectamente bien.

- Pero no te ves para nada bien, hija. Descansa unos minutos, que otra se encargue de la cocina…

- No señora Elizabeth, me siento muy bien, yo puedo hacerme cargo… – empecé a decirle, pero me interrumpió.

- No, no, no, no y no. Te vas a tu casa a descansar ¡ahora! – me dijo muy autoritaria.

- Pero señora, en serio me siento bien…

- ¡Que te vayas a tu casa y punto! Y no te quiero ver mañana tampoco, tienes día libre.

- Señora, pero yo…

- ¡Anda a tu casa y no vuelvas hasta pasado mañana o te despido!

- Ok, ok, me voy.

- Así se habla, niña – fue lo último que me dijo antes de irse. Entonces agarré mis cosas y no me quedó otra que irme a “descansar”.

Mis compañeras no lo podían creer.

- ¿EN SERIO ESO TE DIJO? – me dijo la mesera casi sin aliento.

- Sí, chicas, ni yo lo puedo creer… - le respondí – Ahora debo irme antes que me despida.

- Bye Grace, que disfrutes tus mini-vacaciones – me dijo la empleada de limpieza.

- Chau chicas, nos vemos pasado mañana – les dije yéndome.

- ¡Hasta luego Grace! – me dijeron todas.

FIN DEL FLASHBACK

Y entonces me fui. ¡Quién lo diría, no es tan malo toparte con alguien que tiene carácter! (XD) Jajaja, ahora tenía tiempo para hablar con mi hermana, sobre un plan para que nuestro hermano cambie. Y mañana día libre, jugaré a las muñecas con Sapphire todo el día (n.n). Aunque, ahora que lo recuerdo, le prometí a Sapphire que estaríamos Shelter, ella y yo juntos por lo menos un día… Ay, no ¿voy a verlo de nuevo? ¿Tan pronto? Sucumbiré ante el encanto de sus ojos azules, no podré… Pero Sapphire… ¡Arghhhh! Estoy en un serio dilema… ¡Ya lo tengo! Le escribo a Shelter una carta preguntándole qué le parece, si me dice que no puede, mejor para mí. Y si dice que sí… pues ya veré qué cosa hago, le prometí esto a mi hija y pues, no me queda otra opción que cumplirlo… por mucho que me cueste…

Pero viéndolo por el lado positivo, podría ser otra oportunidad para ver a Red Stream… me gustaría poder conocerlo mejor, es un buen amigo. El nació en… este, creo que no me lo dijo, pero obtuvo su Cutie Mark cuando… eh, no hablamos sobre eso. Uno de sus pasatiempos favoritos es… ¿tampoco me lo dijo? Qué extraño, ¿por qué no me contó nada acerca de su vida? Tal vez es algo reservado, pero, aun así, no me contó ni un detalle acerca de él… ¿Y si es tímido? No, de tímido no tiene nada. Qué raro. Quizá es de los ponys que no suelen contar mucho acerca de sí mismos a ponys que acaban de conocer. O podría ser también que su pasado es algo… triste u horrible, y por eso no lo cuenta. ¿Qué más podría ser? Tal vez debería preguntarle, pero tampoco quiero parecer curiosa ni entrometida, si quiere contarme algo de seguro lo hará, pero… no sé. Tengo como un mal presentimiento acerca de esto, siento como si no debería meterme en este asunto, que es algo que no me corresponde… pero, ¿qué de malo me podría pasar? En fin, creo que solo necesito descansar (parece que mi jefa tenía razón) y esperar que este asunto se aclare por sí solo. Sí, eso necesito, descansar, que tengo muchas cosas planeadas para mañana, tal vez incluya ver a Shelter… ¡Ah, casi lo olvido! Tengo que consultarle acerca de mañana. Le escribiré una carta y luego iré a recoger a Sapphire a la estación… y luego a descansar. Sí, por fin a descansar luego de un gran día… 

Capítulo 12: Descubriendo la verdad (continuación del capítulo 10)

Narro yo:

- ¿Eso crees, Red Stream? Pues, eres muy ingenuo… - dijo la Reina Chrysalis, apareciendo justo detrás de Red Stream.

- ¿De-e qué hablas? – le respondió Res Stream volteando.

- Ajajajaja – se rio – De lo que acabas de decir, pues…

- ¿Y a ti que te importa eso? – le respondió desafiante.

- Claro que me importa, Red. Solo quiero que no te hagas falsas esperanzas y que sepas la verdad…

- ¿Eh?

- Ajajaja, ¿crees que tus adoradas hermanas se alegrarán de verte? ¿En serio crees eso?

- Pues… ¿sí?

- Ajajajajajaja. Lamento sacarte de tu burbuja, pero debo decirte esto – dice Chrysalis y se acerca a susurrarle algo al oído de Red– ellas T-E O-D-I-A-N.

- No, ¡no es cierto! ¡Ellas no saben lo que he hecho! – dijo Red.

- Pero lo sabrán… – le respondió Chrysalis – Y aunque no lo sepan, desde ya te odian, Red…

- Pero ¿cómo…? ¡Eso no es cierto!

- En parte tienes razón… ellas no te odian por sí mismas, me fue necesario usar un hechizo – dijo la Reina de los Simuladores.

- ¿Tú las…? – empezó a decir Red Stream, pero fue interrumpido por Chrysalis.

- Ajá, y no solo eso, use un hechizo de alteración de memoria IRREVERSIBLE…

- ¡No! ¿Cómo pudiste…?

- Pues lo hice… esa es la verdad Red, lo siento taaaaaanto – dijo Chrysalis fingiendo estar triste – Así que, disfruta de tus últimos días de libertad, en cuanto te descubran irás a la cárcel…

- ¿Por qué lo haces? ¿Qué es lo que quieres de mí? – le reclamó Red.

- Ajajaja, ya deberías saberlo, Red – Chrysalis le respondió.

En ese momento, se escucha como una explosión. Era la Princesa Celestia haciendo su hechizo de protección más fuerte. Lo que causó que Chrysalis salga expulsada de Canterlot (como el episodio “Una boda en Canterlot segunda parte”, solo que la burbuja que encerraba Canterlot esta vez era de color amarillo) dejando a Red Stream solo, indignado y confundido.

Narra Shelter:

Hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida. Mi hija, ella es todo para mí. Todos los días mi motivación para levantarme y esforzarme en trabajar es ella… Y los instantes que paso junto a ella, son únicos, son mágicos, y permanecerán para siempre aquí en mi mente… la adoro con todo mi corazón. Espero poder estar juntos pronto, todos los días la echo de menos…

Pero hay alguien a quien no me puedo quitar de la cabeza aún: a Grace. No sé por qué desde hace algún tiempo estoy pensando más de lo que debería en ella. Siempre está en mis pensamientos, siempre. Y hoy en la mañana, sentí algo… muy especial al verla nuevamente, como si hubiera encontrado algo que le faltaba a mi vida… Tenía ganas de decirle, lo mucho que pensé en ella todos estos días, que la extrañé… pero lo único que pude decirle fue: “Y… bueno, ¿cómo te ha ido en… todo este tiempo que no nos hemos visto?” Después, poco a poco, se puede decir que “rompimos el hielo” y empezamos a hablar como si nos hubiéramos visto ayer. E incluso un par de veces creo que la llamé “linda” por error, así le decía cuando era mi novia, se me escapó un par de veces, ¡no sé qué me pasó! Creo que no lo notó. Creo. Pero creo que Red sí se dio cuenta, después que ella se fue me empezó a molestar… en estos momentos no sé qué pensar. Sí es cierto que paro pensando en ella todo el día, pero eso no quiere decir que esté enamorado de ella… ¿o sí? Creo que necesito el consejo de un amigo como… ¿Red? Ja, creo que es mi mejor amigo. Voy a ir a buscarlo, debe estar en su cuarto.

Me encaminé a su cuarto, una vez que encontré el pasillo en donde estaba (el Castillo parece un laberinto, tardé como quince minutos) me dispuse a tocar la puerta, y sin querer escuché algo que, tal vez no debí haber oído.

Escuché que mi amigo estaba hablando… al parecer solo. Creí que no era buen momento para molestarlo, así que pensé irme para volver más tarde. Pero la curiosidad me venció… y pegué mi rostro a la puerta para escuchar mejor. Sí, sé que es malo hacer eso, ¡pero es que en serio no pude resistirme! Escuché que dijo algo así como “todos sabrán mi verdadera identidad” y luego parece que se le ocurrió una idea brillante, pues decía una y otra vez “¡Eso es! ¡Eso es!”. Yo en mi mente decía: “¿Quééééé?” Pero eso no fue todo. Lo que más me sorprendió luego, es que escuché que, ¡otra voz le respondió! Era la voz de una yegua… Le empezó a decir algo así como que había hechizado a sus hermanas para que lo odiaran… que era irreversible y que cuando descubrieran quién es realmente iría a prisión. Ahora estaba peor que confundido, incluso algo asustado. Para empezar, Red me había dicho que era hijo único, y ahora resulta que, ¿tenía hermanas? Pero realmente me aterré cuando la yegua esa mencionó que se iba a saber quién era él realmente y que iría a prisión… osea que, ¿es algún delincuente que escapa de la justicia? ¿Un estafador? ¿Un asesino? No entendía nada, prefería no haber escuchado esta conversación, no quiero creer que Red, mi mejor amigo sea alguien así, pero la yegua lo dijo bien claro… Espera… ¿cómo llegó la yegua ahí? Si no entró por la puerta, ¿Cómo fue entonces? Dijo que les había lanzado un hechizo a sus hermanas así que… debe ser una unicornio. Sí, y seguro entró usando su magia, pero ¿quién podría ser? ¿Y cómo sabe todo eso sobre Red?

De repente sentí como la Princesa Celestia volvía a hacer su hechizo de protección, no sé por qué, pero desde ayer lo empezó a hacer. Y bueno, a partir de ahí ya no escuché más a la yegua, tal vez se fue mágicamente, de esa forma que hacen los unicornios, “teletransportándose” creo. Luego de esto ya no escuché nada más, y me fui de ahí, deseando no haber ido, deseando no haber escuchado nada.

Hoy me he dado cuenta que… saber la verdad, puede ser duro, muy duro. Hasta ese momento creía que Red era mi amigo, pero hoy me he dado cuenta que… simplemente ese pony nunca existió, que Red es alguien totalmente diferente. Alguien, a quien nunca conocí… 

Capítulo 13: Cruce de planes

Narra Shelter:

Hoy me he dado cuenta que… saber la verdad, puede ser duro, muy duro. Hasta ese momento creía que Red era mi amigo, pero hoy me he dado cuenta que… simplemente ese pony nunca existió, que Red es alguien totalmente diferente. Alguien, a quien nunca conocí…

Entonces caí en la cuenta que… si él debería estar preso, significa que se escapó y lo están buscando. Así que, lo que debía hacer era… denunciarlo, alertar a alguien. Sí, sería lo mejor para Equestria, para todos. Se lo diría al primer guardia que encontrara. Estaba por salir de mi habitación (el lugar a donde me había ido huyendo luego de escuchar la conversación) cuando, surgió una pequeña duda en mi cabeza, ¿qué tal si no es culpable de nada? ¿si está siendo buscado por un crimen que no hizo? ¿y si la yegua esa solamente lo estaba chantajeando? Esa voz, por alguna razón se me hacía conocida, muy conocida. ¿Y si entendí mal? No quisiera incriminar a alguien inocente, pero ¿y si no lo es? Tras mucho pensar decidí ir y confrontarlo. Que me explique todo. Quién era esa yegua. Si lo que escuché es verdad. Si es que en verdad tiene hermanas. Si es culpable de algo. Quién es realmente. En otras palabras… la verdad.

Me dirigí a su cuarto de nuevo muy de prisa. Esquivé en mi carrera a varios colegas que habían formado grupitos y hablaban en voz baja. No les tomé importancia y seguí con lo mío. Esta vez hallé su cuarto más rápido que la primera vez. Una vez ahí, toqué la puerta. No escuché ningún sonido que provenga de adentro. Toqué más fuerte, e incluso lo llamé por su nombre, pero nada. Nada pasaba. Empecé a aporrear la puerta con todas mis fuerzas, estaba realmente decidido a tirarla abajo si seguía sin obtener respuesta. En eso pasa por ahí un guardia que yo conocía de vista y me dice:

- Oye, ¿qué estás haciendo?

- Busco a mi amigo – le contesté.

- ¿No es Red Stream de casualidad?

- Sí, ¿cómo lo sabes? – le pregunté algo sorprendido.

- Ah, es que escuché que lo despidieron.

- ¿Quéééééé? – le contesté gritando.

- Sí, así como lo oyes.

- Pero, ¿por qué?

- Ah, no lo sé. ¿Por qué lo buscabas?

- Teníamos un asunto pendiente…

- Ah, si le prestaste dinero ya anda olvidándote de recuperarlo, no debiste relacionarte con él, a mí me parece que es extraño.

- No, no era dinero, es algo muy diferente.

- Bueno, yo solo se eso, en realidad no estoy muy seguro si lo despidieron, pudo también haber renunciado.

- Ah, gracias de todas formas.

- De nada, y ojalá que recuperes tu dinero, o lo que sea.

- Ok, hasta luego.

Entonces si lo despidieron debe ser porque… ¿lo hallaron sospechoso en algo? Y si renunció, es que, ha escapado. Su posible despido o renuncia da mucho que decir… Yo ya no quiero creer nada, quiero escuchar qué dice él. Pero ahora, ¿en dónde lo busco? Debe haberse ido a un hotel de por aquí, no creo que haya ido muy lejos, o tal vez ¿sí? Mañana lo buscaré. Mi turno es en la tarde, así que lo buscaré toda la mañana, por todo Canterlot si es necesario hasta encontrarlo. Necesito saber la verdad. Tengo que hacerlo.

Luego de mi búsqueda frustrada, regresé a mi cuarto. Intenté no pensar en este asunto, pero… igual terminé haciéndolo. Es abrumador saber que tu mejor amigo podría ser uno de los criminales más buscados de Equestria, y que hay muchos indicios que apuntan a ello. Pero al mismo tiempo es tu amigo y no crees que sea verdad.

Al cabo de unas horas, antes que bajara a cenar, me llegó una carta. Creí que era de Red, y me dispuse a leerla de inmediato. Pero no era de Red, sino era de Grace. Sí, de Grace. Tuve que leer su nombre como unas cuatro veces para recién creérmelo. Nunca creí que me fuera a escribir. La única que me escribe es Sapphire, pero nunca creí recibir una carta de ella, de Grace. Sentí como mis mejillas se tornaron rojas al instante, mientras me preguntaba “¿Qué rayos me pasa?”. Abrí la carta y decía que mañana era su día libre, y que quería saber si podía visitarlas, para estar con Sapphire. “Justo cuando planeo buscar a Red” pensé… pero de inmediato se me ocurrió una idea brillante. Podría ella venir a Canterlot para ayudarme a buscarlo, después de todo ella también lo conoce. Además, dos ponys buscan mejor que uno solo… pero ¿qué hay de Sapphire? En serio me gustaría pasar tiempo con mi hija, pero también con Grace, pero como amigos y no como padres… Le escribiré de vuelta de inmediato. Le diré que tengo algo muy urgente que hacer en mi tiempo libre, que quisiera que me ayudara. Pero tendría que ser sin Sapphire. Le dejaré a decisión a ella. Quisiera verla nuevamente, ojalá que decida venir. 

Capítulo 14: Contemplando la Luna

Narro yo:

Más tarde, en la casa de Grace:

Es casi la medianoche; el silencio y la tranquilidad reinaba en aquella casa, al igual que en muchas otras. El día ya había acabado para la mayoría de los ponys, mas no para Everlasting. Estaba sentada aún en la mesa del comedor, cabeceando. En eso, el suave ruido de una carta deslizándose por debajo de la puerta la despierta. Ella recoge la carta, y sube las escaleras. Una vez arriba toca la puerta de la habitación de Grace y Sapphire.

- Ya voy… – se llega a escuchar de adentro. Unos segundos luego la puerta es abierta por una Grace toda despeinada.

- ¿Qué ocurre? – dice Grace.

- Carta para ti… – responde Everlasting.

- ¿En serio no podías esperar a mañana para…? – empezó a decir Grace, pero luego sonrió y se puso colorada.

- ¿Hermana? ¿Por qué estás roja, hermana?

- ¿Roja? ¿Quién, yo? – respondió Grace y se puso más roja aún.

- Sí, tú. ¿Qué ocurre, de quién es la carta? – dijo Everlasting tirando de la carta, y luego se puso a deletrear el destinatario – Haber: S-H-E-L-T… Noo… dime que he leído mal.

- Sí, es de él. ¿Qué tiene? – le respondió Grace apegando la carta a su cuerpo.

- Dámela, yo me encargo… – dijo Everlasting arrebatándole la carta.

- ¡NO!

- ¿No? – le dijo Everlasting, mirándola como si estuviera loca.

- Ajá, y dame – le dijo y le quitó la carta.

- Creí que querías que… – empezó a decir Everlasting.

- Mira, las cosas han cambiado, ¿entiendes? –le dijo Grace de lo más tranquila– ahora si me disculpas, voy a leer mi carta.

- Amm, ¿okey? – le respondió confusa.

- Ve a dormir – le dijo Grace sin despegar los ojos de su carta.

- Es que, Cobbler aún no llega.

- Debe haberse ido con sus amigos a algún bar a tomar… anda a dormir, no lo esperes.

- Okey.

Narra Grace:

Everlasting me hizo caso y se fue a dormir. Luego entré a mi cuarto, y prendí la luz para leer mi carta. Y sin querer desperté a Sapphire.

- Ayyy… ¿tan rápido salió el sol? – dijo Sapphire despertándose.

- Ups, lo siento – respondí y apagué la luz.

- ¿Tan rápido se fue el sol? – volvió a decir Sapphire.

- No, fui yo que prendí la luz. Vuelve a dormir.

- Gracias – dijo mi pequeña pegaso quedándose dormida otra vez.

Volví a salir al pasadizo, para leer mi carta allí.

Entonces, mientras leía la carta, me puse a pensar. ¿Por qué he actuado así ahora, cuando antes lo hacía muy diferente?

FLASHBACK DE GRACE:

Everlasting está en la sala junto a Cobbler, quienes vigilan una cuna, en la que está Sapphire (en ese entonces era una linda bebé)

De repente suena el timbre, y Cobbler sale, y recibe una carta. Luego anuncia:

- Carta para ti Grace de parte de… Shelter.

Después de un largo silencio Grace responde desde la cocina:

- ¿Qué dice?

- Ehhh… Nada importante, solo te saluda por tu cumpleaños, “retrasado, pero no importa” – dijo Everlasting leyendo la carta.

Grace no respondió nada.

- Grace, ¿qué hacemos con la carta? – preguntó Everlasting.

- No sé, deshazte de ella, yo no la quiero – respondió Grace.

Cobbler y Everlasting se miraron, como preguntándose si debían hacerle caso. Finalmente, Everlasting la lanzó al tacho de basura más cercano.

- Listo…

FIN DEL FLASHBACK

“Las cosas han cambiado”. Sí, esas palabras dichas por mí hace solo unos instantes respondían a mi pregunta. “Así es” dije para mí misma y sonreí. Las cosas han cambiado. Me pregunto si mi hermana me habrá entendido cuando dije esto.


Shelter decía que quiere que lo ayude a hacer algo muy importante… ¿qué será? Pero dice sin Sapphire… Es decir, tuve que elegir entre los dos. Primero decidir por Sapphire, pero luego me acordé que el sábado mi jefa prometió darme vacaciones. Finalmente decidí que, mañana voy sin Sapphire, el sábado voy con Sapphire. ¡Así de simple! De esa forma no renuncio ni a lo uno ni a lo otro.

Estaba muy pero muy feliz y emocionada por verlo de nuevo… no sé por qué, pero me sentía así… demasiado feliz. Tampoco sé por qué me parece que no nos hubiéramos visto por mucho tiempo, cuando realidad ha sido hace solo unas horas. Tenía ganas de desvelarme e ir contando las horas que faltaban para que amanezca (sí, en serio) pero en el fondo sabía que lo mejor que podía hacer era acostarme y volver a dormir. Así que eso hice.

Me acosté y me cubrí con las sábanas. Miré por la ventana de mi cuarto la enorme y redonda Luna llena acompañada de brillantes estrellas; mientras pensaba en él, nuestro encuentro de hoy y con lo que podría pasar en nuestro encuentro de mañana. Y de esta forma, sin darme cuenta, me quedé dormida con una sonrisa enorme en el rostro, mientras el silencio volvía a apoderarse de nuestra casa…

Narra Shelter (en simultáneo):

Sé que la he puesto en una situación complicada, prácticamente tendría que decidir entre Sapphire y yo… seguro elegirá a Sapphire, la entendería. Ojalá hubiera forma de hacer ambas cosas… Me siento algo mal porque tenga que tomar una decisión así… pero hay por lo menos una mínima posibilidad de que me elija a mí… realmente quisiera verla de nuevo.

Estaba pensando en eso, cuando, de repente, de la nada, pude… sentir que ella vendría… será presentimiento, telepatía, corazonada, vaticinio, no lo sé. Pero estaba seguro, segurísimo de que iba a venir “ella vendrá, ella vendrá” me repetía una y otra vez, y tenía la seguridad de que sería así. Mi corazón se aceleró y me sentía extremadamente… ¿feliz? Sí, feliz. No tengo idea por qué. ¿Por qué estaré teniendo este presentimiento? No me importaba. Solo sabía que ella iba a venir. Nada más me importaba.

Y así, pensando en que vendría me acosté para dormir. Por la ventana de mi cuarto, se veía la Luna. Siempre estaba allí, todas las noches, pero nunca me había detenido a admirar su belleza. Al mirarla, pensé aún más en ella, en ella y en ella. De esta forma, no sé en qué momento me quedé dormido, quizá pensando, si en estos momentos, ella esté haciendo exactamente lo mismo…


Capítulo 15: ¿Una cita?

Narro yo:

Al día siguiente en el cuarto de Grace:

- Muy bien, cuenta regresiva – decía Grace sentaba al borde de su cama – Cinco, cuatro, tres, dos, uno…

Justo después suena el despertador que está en su mesa de noche, despertando a Sapphire.

- Te odio reloj – dice la niña tapándose los oídos con su almohada.

- ¡Hora de levantarse, señorita! ¡Hoy es día de escuela! – anuncia Grace alegremente, y apaga el despertador.

- Ahhhhh… Hola mami – dice Sapphire bostezando y levantándose.

- ¿Cómo dormiste, hija?

- Bien, mami, tengo hambre.

- En un momento está el desayuno. Te espero abajo, linda

- Ya mami… ya voy – dijo mientras salía de la cama.

Minutos después:

Están Everlasting, Grace y Sapphire tomando desayuno en el comedor. Pero por alguna razón, como ya se habrán dado cuenta, Cobbler no está.

- Hola Sapphire – la saluda Everlasting.

- Buenos días tía – dice la potranca sentándose para comer - ¿ya está el desayuno? Tengo mucha hambre…

- Sí, ya casi está – le responde la hermana de Grace.

En unos momentos Grace y Everlasting sirven el desayuno y comienzan a comer tranquilamente. “Tranquilamente” gracias a la ausencia de alguien, y Sapphire no tardaría en darse cuenta de ello…

- Mami, ¿y el tío Cobbler? – preguntó Sapphire inocentemente.

- ¿Qué? ¿No está aquí? – dice Everlasting sobresaltándose.

- Ayer de noche tampoco lo he visto… – añadió Sapphire.

- No te preocupes hermana – dice Grace sin la más mínima preocupación – Debe estar en casa de alguno de sus amigos, no es la primera vez que pasa.

- ¿Tú crees? – dice Everlasting dudosa.

Grace solo asiente y bebe tranquilamente su vaso de café.

- Mami, ya acabé – dice Sapphire empujando su plato vacío.

- ¿Sabes qué más tienes que hacer, cierto? – le pregunta Grace.

- Sí – le contesta la niña, y se va subiendo las escaleras.

Unos instantes después Everlasting pregunta:

- Y… ¿qué harás en tu día libre, hermana?

- Me voy a Canterlot – responde la mencionada.

- ¿Otra vez? – pregunta Everlasting extrañada.

- Si…

- ¿Para qué será esta vez?

- Voy a estar… con Shelter – confiesa Grace toda sonrojada.

- ¿¡QUÉ!? – dice Everlasting gritando, pero luego se corrige – Digo, ¿ah sí?

- Ajá – responde Grace aún sonrojada.

- ¿Y vas a estar bien?

- Mejor que bien – responde Grace sonriendo con la mirada perdida, pensando en ya saben quién ❤

- ¿Eh?

- Em… que sí voy a estar bien, ¿por qué no lo estaría? – dice Grace rápidamente de lo nerviosa que está.

- ¿Segura?

- Sí, ¿qué de malo podría pasar?

Tras quedarse en silencio unos segundos, Everlasting contesta:

- Bueno, si tú crees que vas a estar bien…

- Claro que sí. Voy a ayudarle a Sapphire, está por hacerse tarde – dice y se va.

Cuando Everlasting se queda sola, recoge los platos y las tazas del desayuno, y se los lleva a la cocina. Luego al ver el reloj de pared que está ahí, dice:

- Se me hace tarde… – luego mira todos los platos que hay que lavar – Ash… tendrán que esperar a que regrese.

Luego se dirige a las escaleras, justo cuando Grace y Sapphire están bajando, ya listas para irse.

- ¿Te esperamos hermana? – pregunta Grace

- No, vayan yendo ustedes, no se retrasen.

- Ok… nos vemos en la noche.

- Chau chicas! – se despide Everlasting.

- ¡Chau tía! – le contesta Sapphire.

- Chau linda.

Grace y Sapphire salen de la casa, y se dirigen primero hacia la escuela.

- Acuérdate de no conversar con tus amigas mientras la profesora está explicando la clase – le decía Grace a su hija en el camino.

- Sí, mami, ya lo sé…

- ¿Y por qué lo sigues haciendo entonces?

- Es que, no puedo evitarlo… – intentaba explicar la pequeña.

- Vas al colegio para aprender. En el recreo puedes hablar con tus amigas.

- Ya mami

- Que te vaya muy bien – dijo y luego le dio un beso en la frente – Le diré a Everlasting que venga a recogerte, si es que no puedo venir yo.

- Adiós mami.

- Chau hija – dijo Grace y Sapphire entró a su escuela.

En el patio se veían potrillos de diferentes edades, todos conversando o jugando. Grace sonrió, quizá porque le traía recuerdos aquella escena y luego se fue, a buscar a Everlasting para pedirle que recoja a Sapphire si ella no podía. No demoró demasiado en encontrarla camino a su trabajo.

- Hermana, un favor. Si llega la una de la tarde por favor vas a la escuela y traes a Sapphire a casa.

- Claro hermana, ni siquiera tienes que pedirlo, ¿quieres que te acompañe a la estación de tren?

- Está bien… si es que no se hace tarde para ti…

- No, aún hay tiempo

Entonces ambas hermanas se dirigieron a la estación de tren. Pero deciden desviarse de la ruta por un momento.

- Hay que ver si Cobbler está en su taller – dijo Everlasting.

- Es obvio que no lo encontraremos allí, pero… bueno, vamos – respondió Grace.

Se dirigieron a una zapatería. Ahí trabajaba su hermano como zapatero. El taller estaba cerrado, y había varios ponys ahí esperando… tal vez a Cobbler.

- Pues bien… no está aquí – dijo Everlasting.

- Te lo dije – añadió Grace.

- Bueno, vámonos – dijo después Everlasting.

Entonces las dos pegasos volvieron a la ruta que estaban siguiendo anteriormente. Everlasting, unos instantes después se atrevió a preguntar:

- Así que… Shelter y tú… ¿volverán a ser novios?

- Noooo… ¿por qué piensas eso?

- Pues, ¿para qué más te invitaría a salir?

- ¡No me ha invitado a salir! – dijo Grace ruborizándose.

- ¿Ah no? ¿Entonces qué vas a hacer con él?

- Me pidió que le ayude con algo importante que tiene que hacer…

- ¿Qué cosa?

- No me dijo…

- Bueno, tal vez te dijo eso, pero en el fondo te estaba pidiendo una cita…

- ¡Hermana, por favor! – dijo Grace a punto de perder la paciencia y muy sonrojada.

- Ok, ok, me callo.

- Anda a tu trabajo de una vez… no te retrases – le dijo Grace, en realidad deseando que se vaya.

- Está bien, me voy. Suerte con tu… bueno adiós.

- Adiós…

Capítulo 16: La “cita” Parte 1

Narra Grace:

Hoy me desperté mucho antes de que sonara mi despertador. Lo cual es todo un milagro. Debe ser porque estaba muy, muy pero muy emocionada; tanto que podría… ¡explotar! Pero hice mi mejor esfuerzo de disimularlo frente a Everlasting y a Sapphire. Eso creo. Pero aparte de emocionada, estaba también muy nerviosa, y preocupada por si algo podría salir mal…

Después de dejar a Sapphire en su escuela, iba ir a la estación de tren y Everlasting se ofreció a acompañarme. Pero luego yo misma le dije que se vaya, me estaba incomodando con sus preguntas. En momentos como ésos yo siento que yo soy la hermana menor y ella la mayor.

Llegué a la estación, justo antes que parta el tren. El viaje se me hizo eterno, parecía que nunca íbamos a llegar. Pero, menos mal llegamos. “Al fin” dije mentalmente.

Para, entonces el Sol ya brillaba con todo su resplandor en la ciudad capital de Equestria. Hacía un poco de calor, pero no demasiado, era soportable. Al bajar había una gran multitud de ponys ya afuera. No creí que hubiera tanto movimiento en un día aparentemente normal. Me detuve, quizá algo impresionada por la multitud. Pero luego respiré profundamente y decidí adentrarme.

- Con permiso… Cuidado, tengo que pasar. Gracias… ¿le pisé? ¡Discúlpeme! – decía mientras me habría paso.

Entre toda la multitud no había visto a Shelter en ninguna parte. Miré atrás, a mi derecha, a mi izquierda y no estaba. Pero de repente levanto la mirada y miro hacia el frente… y ahí estaba.

Su cabello era sacudido por el viento… se le veía tan apuesto. Fue cuestión de segundos que se diera cuenta que yo estaba ahí… me sonrió y yo a él. Creo que me ruboricé un poco de lo nerviosa que estaba.

Luego de no sé cuánto tiempo de mirarnos el uno al otro; él se acercó a mí, ¿o yo me acerqué a él? No lo recuerdo. Me sentía increíblemente nerviosa, tanto tiempo pensando en qué iba a decirle cuando lo viera no sirvieron de nada. Ni siquiera pude decirle “hola”.

Cuando finalmente estábamos frente a frente él sin decirme nada me abrazó. Fue un abrazo extremadamente largo y cálido.

- Ya basta, me asfixias – le dije para que me soltara, pues notaba que algunos ponys ya nos estaban mirando raro.

- Ups, lo siento. Creo que… me he pasado – dijo a modo de disculpa todo sonrojado.

-  Es comprensible… – le dije yo también sonrojada – Supongo que no esperabas que viniera…

- Bueno yo… yo sabía que vendrías.

- Ah sí, claro que vendría… Espera, ¿lo sabías? ¿cómo lo sabías?

- Mmm pues… podría decirse que… ¿lo presentí?

Me reí sin querer por su respuesta. Él también se rio.

- Bueno… ¿y en qué asunto necesitas mi ayuda?

- Te lo diré en un momento linda. ¿Quieres, no sé, comer algo mientras hablamos?

¿¡Linda!? O por Celestia, me puse más roja que un tomate.

- Mmm sí, por supuesto…

- Entonces sígueme lin… Grace – se corrigió rápidamente.

Le sonreí y le seguí. Fuimos a una cafetería no demasiado lejos de allí. El ambiente era bellísimo y muy elegante; me encantó.

- Este lugar es bellísimo – le dije a Shelter.

- Por eso te traje aquí – me respondió – sabía que te iba a gustar.

No pude evitar sonrojarme. Creo que mi hermana tenía razón, lo que quería era invitarme a salir.

Elegimos una mesa y al instante llegó un mesero trayéndonos la carta.

- Es decir que… ¿necesitas mi ayuda para resolver un asunto importante?

- Pues… así es – me contestó Shelter – además, que es algo que me preocupa demasiado, y pues necesito a alguien que me dé un consejo.

- ¿Y ese “alguien” … soy yo?

Shelter asintió sonrojado.

- ¿Pero Red Stream no era tu amigo? – le pregunté.

- Sí… Y él es precisamente el “asunto importante” por el que te pedí que vinieras.

- Ahhhh… Creo que comienzo a entender – dije procesando la información. Preocuparse por su amigo es muy amable de su parte.

En ese mismo instante llega el mesero para tomar nuestros pedidos.

- Buenos días, ¿ya puedo tomar sus pedidos?

- Mmm pues yo quisiera… – dije mirando la carta – un sándwich de margaritas y un jugo de fresa con leche.

- Muy bien – dijo el mesero anotando mi pedido – ¿Y usted caballero?

- Para mí un café y un sándwich de margaritas también – le respondió Shelter.

- Bien, les repito el pedido: para la señorita un jugo de fresa con leche y un sándwich de margaritas, y para usted un café y un sándwich de margaritas, ¿todo conforme?

- Así es – respondió Shelter.

- Muy bien. En unos minutos les traigo su pedido – dijo el mesero para luego retirarse.

- Osea que… pasa algo con Red?

- Así es…

- ¿Algo bueno o malo?

- No lo sé… ya no sé qué pensar de él… – dijo y bajó la mirada entristecido.

- Vamos, no te pongas así – dije para animarlo – Voy a ayudarte en todo lo que pueda.

Entonces me sonrió y me dijo:

- Muchas gracias Grace, sabía que podía contar contigo.

- No hay de qué, Shel – dije.

- Grace, la verdad es que… el solo hecho que estés aquí ya me es de gran ayuda.

- Pues… me alegra ayudar… y sobre todo si es a ti…

Shelter se sonrojó muchísimo cuando escuchó la última parte de lo que dije.

- Ehh… ¿lo dije o lo pensé? – le pregunté sonrojándome.

- No lo sé… pero pude escucharlo – me dijo aún más sonrojado.

En ese momento llega el mesero con nuestros pedidos. Gracias mesero, llegaste justo a tiempo (XD)

- Aquí están sus pedidos… que lo disfruten.

- Muchas gracias – le contesté.

Empecé a tomar mi jugo (que, por cierto, estaba delicioso) pero notaba que Shelter no comía y me estaba mirando.

- Ahhh… ¿Shel?

- ¿Sí? – me contestó “volviendo a la realidad” por así decirlo.

- Mmm… ¿no vas a comer?

- Ah verdad – dijo y se puso a comer.

- Guau, este sándwich es el mejor que he comido en mi vida – le dije – hace tiempo que tengo antojo de un buen sándwich de margaritas.

- ¿Antojo? – me preguntó dejando de comer.

- Ajá.

- ¿¡Antojo!? – me preguntó más fuerte.

- Sí, ¿estás sordo o qué?

- Es que… no, olvídalo – dijo y siguió comiendo.

- Bueno, no hay que olvidarnos del “asunto importante”.

- Ah, claro – dijo, luego suspiró y continuó – La cosa empezó ayer, cuando…

Capítulo 17: La “cita” Parte 2

Narro yo:

- Es que… no, olvídalo – dijo Shelter y siguió comiendo.

- Bueno, pero no hay que olvidarnos del “asunto importante” – dijo Grace.

- Ah, claro – dijo, luego suspiró y continuó – La cosa empezó ayer, cuando luego de volver del parque de diversiones yo quise hablar con Red un momento. Fui a buscarlo a su cuarto y sin querer escuché algo terrible…

- ¿Estás seguro que fue “sin querer”? – preguntó Grace.

- Ahh, bueno… yo…

- Veo que no has cambiado, bueno, continúa.

- Escuché que Red hablaba solo, y decía “y todos sabrán mi verdadera identidad” o algo así…

- Wow, ¿en serio dijo eso? ¿Red Stream? – dijo Grace muy sorprendida.

- Así es… pero eso no es lo más sorprendente… lo raro aquí es que… una voz le respondió.

- ¿En serio? ¿Cómo era?

- Pues era de una yegua, eso pude distinguir. Una yegua… media ronca. Y su voz me era muy familiar.

- Y… ¿qué más pasó?

- Pues lo que pude entender de esa conversación fue que: primero Red tiene hermanas. Segundo, esa yegua hechizó a sus hermanas irreversiblemente para que lo odien – añadió Shelter – Tercero, que cuando ellas sepan quién era iría a prisión…

- Guau, no… no puedo creerlo.

- Yo aún no lo asimilo… ah, pero falta algo todavía.

- Te escucho Shelter.

- Luego de escuchar todo eso me fui de ahí corriendo. Pero luego regresé a… confrontarlo.

- ¿En serio ibas a hacer eso? ¿No estabas consciente de que podría ser peligroso? – preguntó Grace preocupada.

- Claro que estaba consciente, pero en esos momentos no me importó. Quería saber… si todo lo que había oído era verdad. Pero cuando fui, ya no estaba. Me encontré con un guardia y me contó que había renunciado, o que lo habían despedido. Hoy indagué más, y la verdad es que lo despidieron…

- ¿Es decir, que todo podría ser verdad?

- Lamentablemente, sí – dijo como si le costara aceptarlo – Pero a mí me gustaría que me lo diga en la cara, saber la verdad de una vez por todas.

- Vaya, te entiendo, pero ¿cómo vas a hacer eso?

- Es por eso que te pedí ayuda… primero tenemos que encontrarlo. Si lo despidieron por hallarlo sospechoso en algún delito digno de cárcel, de seguro no van a permitir que salga de Canterlot. Podemos estar seguros que no se ha ido de aquí…

- Entonces… ¿tendremos que buscarlo por todo Canterlot? – le preguntó Grace.

- Si… yo no creo que se haya ido demasiado lejos… de seguro está por aquí. Con un plan bien elaborado podremos hallarlo. Entonces… ¿me vas a ayudar?

- Pues… claro que sí Shel.

- Gracias… muchas gracias, en serio, gracias.

- No tienes que agradecer… para eso están los… amigos, ¿verdad? – le respondió, y le costó un poco decir la palabra “amigos”.

- Ahh, claro. Voy a pedir la cuenta – dijo y llamó al mesero para pedirle la cuenta.

Mientras tanto, en el Castillo de Canterlot:

Las Princesas Celestia y Luna estaban en el salón en donde solían conversar, cada una con una taza de té, platicando de lo ocurrido recientemente.

- Chrysalis estuvo aquí, Chrysalis estuvo aquí – decía la Princesa Celestia – ¿Qué estará tramando ahora?

- Uff, no lo sé… Seguro algo nada bueno, algo muy malo – le contestó la Princesa Luna algo preocupada.

- Y aún me cuesta admitir que dos de los mejores guardias que tenemos esté involucrado en esto… En realidad solo uno, y ese es Stream.

- ¿Stream? – preguntó la Princesa Luna – Pero aún no lo sabemos con certeza…

- Pero el extraño sentido de la pegaso que mandamos llamar… - decía la Princesa Celestia, pero fue interrumpida por Luna.

- Ah, claro, lo sé. Pero… - empezó a decir la Princesa de la Noche, mas no encontró ningún “pero” para argumentar su postura.

- Te lo dije… Stream es culpable. ¿Por qué tuvo que hacernos esto? ¿Cómo pudo hacerlo?

- A mí también me cuesta mucho trabajo creerlo, hermana – le contestó Luna – Pero qué más da, al parecer es verdad.

Celestia solo suspiró tristemente.

- Pero hermana, hay buenas noticias – dijo Luna intentando animar a la Princesa del Sol.

- ¿En serio?

- Hay que alegrarnos por Cadance, nuestra sobrina ya tiene su propio reino – dijo Luna alegrándose.

- Sí, eso es fantástico, realmente fantástico – dijo Celestia, pero no tan contenta como su hermana.

- Celestia, ¿pasa algo?

- Es que… ese tema no es tan fácil de tocar para mí, Luna. Es la pony a quien le ocultamos sus orígenes.

- Cierto, ¿pero por qué no le decimos y ya? – preguntó la Princesa Luna.

- ¿Por qué no le decimos y ya? ¡Porque no es así de sencillo, Luna!

- Pero es mejor que se entere por nosotras que por alguien más… Además, no es tan malo lo que le estamos ocultando…

Aquí fue cuando la soberana de Equestria estalló en ira y enojo:

- ¿¡QUE NO ES TAN MALO!? ¿¿¡Cómo no va a ser malo que su padre la odiaba, casi nos mata por intentar defenderla y luego no pudo con su culpa y se suicidó!?? – dijo Celestia muy indignada, y cuando lo dijo sus ojos dejaron de ser morados y por un instante se tornaron verdes.

Luna se quedó con una expresión de confusión en el rostro y luego dijo:

- Hermana, creo que te has olvidado de lo que realmente pasó…

- Ay Luna, lo recuerdo perfectamente, la que se ha olvidado eres tú, en ese entonces eras muy pequeña.

- Bueno, si tú lo dices hermana… - dijo la Princesa de la Noche resignándose.

- Siempre dices eso, y siempre tengo razón – dijo Celestia con seguridad.

- Jajajaja, supongo que es cierto – dijo Luna riéndose – Ah, y por cierto, ¿ya le enviaste a Twilight el libro de Star Swirl?

- No, aún no. Que se pase un poco todo este problema sobre Chrysalis y lo envío… Hay que ir planificando una coronación.

- Sí, eso es una excelente noticia.

Mientras tanto con Shelter y Grace:

- Bien – decía Shelter – hay que preguntar en los hospedajes más cercanos al Castillo.

- Ok, espero que lo encontremos pronto – respondió Grace.

- Si, espero…

Capítulo 18: Te quiero…

Narro yo, la casi cumpleañera (mi cumple es mañana):

Mientras tanto con Shelter y Grace:

- Bien – decía Shelter – hay que preguntar en los hospedajes más cercanos al Castillo.

- Ok, espero que lo encontremos pronto – respondió Grace.

- Si, espero… Hay que guiarnos con esto – dice Shelter y saca un mapa.

- Pues, hay que comenzar de una vez.

- Ok – responde Shelter y ambos comienzan a caminar.

Grace mientras camina observa muy de cerca cada rincón de la ciudad capital con gran admiración, nunca pensó caminar por esas calles y ver en persona los lugares más atractivos de Equestria que solo podía ver en fotos.

- Guau Shelter… no pensaba que Canterlot fuera una ciudad tan hermosa…

- ¿Te gusta, Grace?

- Sí, y mucho – decía Grace mirando completamente embelesada a todos lados – Debe ser increíble vivir aquí, ¿cierto?

- Ah, bueno si… aunque por más increíble que sea yo aún extraño Cloudsdale – le respondió Shelter con algo de nostalgia en su voz

- ¿Qué tiene Cloudsdale que no tengo Canterlot?

- Para empezar, que todo es más caro aquí…

- Ajajaja – se rio Grace, de esa forma que volvía loco a Shelter - ¿Qué más?

- Pues… ¿qué más te puedo decir? Solo que extraño demasiado al lugar que me ha visto crecer…

- Yo no extrañaría nada de allí… – le respondió Grace resueltamente.

- ¿No? ¿Por qué no? – preguntó Shelter extrañado.

- Pues… ¿quieres saber por qué no? ¡Por que la vida no ha sido tan fácil para mí en ese lugar, Shelter! ¡Estar allí me recuerda momentos tan duros como… la muerte de mis… padres! – le contestó Grace y dicho esto se quebró y giró su rostro para intentar ocultar sus lágrimas; pero no antes de que Shelter las notara.

Ambos habían parado de caminar y se encontraban uno frente al otro; Grace llorando y Shelter intentando consolarla.

- Grace, yo… yo no sé qué decirte, no sé por lo que tuviste que pasar… siendo tan aún una niña… lo lamento tanto… es lo único que puedo decirte… – decía Shelter intentando calmar a su ex-novia, pero solo logró que llorara más…

Shelter la abrazó… y logró que se calmara al menos un poco.

- ¿Por qué? ¿Por qué la vida ha sido tan dura conmigo? – decía Grace entre sollozos.

- Grace, mira – dijo Shelter separándose del abrazo y tomándola del rostro– Sé que a veces parece que la vida es color de rosa para algunos, y demasiado dura para otros… Yo lo he vivido. Tampoco ha sido fácil para mí, Grace. Pero, yo con el tiempo he aprendido, que no importan qué retos o desafíos se te presenten; uno debe ser fuerte, levantarse y seguir adelante. Yo te veo a ti en estos momentos… y te veo como un ejemplo a seguir. Es difícil imaginarme por todo lo que has tenido que pasar… mas tú, sigues adelante, no te has dado por vencida… Sigues luchando por tus sueños, por nuestra hija, no te has rendido ni un momento. Sé que aún te duele haber perdido a tus padres, pero quiero que sepas que puedes contar conmigo para cualquier cosa que necesites, que yo siempre estaré aquí para ayudarte… Te quiero Grace… – dijo casi susurrando la última parte y la volvió a abrazar.

- Gracias… – le respondió Grace ya mucho más calmada – En serio gracias, necesitaba escuchar eso… y yo también te quiero – dijo y luego le dio un beso en la mejilla, lo cual dejó a Shelter sorprendido y super ultra hiper mega sonrojado.

Grace también, luego de darle el beso se sonrojó muchísimo. Y ahí estaban los dos tórtolos, mirándose el uno al otro todos sonrojados, hasta que…

- Disculpen señores… ¿podrían irse un poco más allá? Es que ya es hora de abrir mi tienda – los interrumpió un unicornio azul con el pelo amarillo.

Entonces Shelter y Grace se dieron cuenta que estaban parados frente a un negocio, que estaba cerrado aún con una puerta de fierro.

- Ah claro. Disculpe la molestia – le respondió Shelter yéndose un poco más a la derecha junto a Grace.

- No se preocupe – le contestó el unicornio y se dispuso a levantar la puerta de fierro para abrir su tienda.

CONTINUARA...

Aviso importante:

Hola a todos. En primer lugar, gracias por invertir unos minutitos de su valioso tiempo en leer esta historia. Se los agradezco mucho.

El motivo de este aviso es para comunicarles lo siguiente: que a partir de ahora solo podré hacer dos capítulos a la semana, lo que pasa es que ya empezaron mis clases, y yo soy del grupo que suele esforzarse mucho así que hacer 4 capítulos a la semana sería sobrecargarme mucho.

Pero con dos a la semana, creo que, si podré manejarlo, así que está decidido: dos capítulos a la semana. Aunque no descarto hacer uno extra alguna semana. Este es el primero, mañana publico el otro.

Gracias por leer esto, y espero que me comprendan.

Atte. Raria

Pd: Me gustaría saber sus opiniones y comentarios, así que tómense la libertad de comentar cuando quieran. 

Capítulo 19: Debemos llegar al fondo de esto

Narro yo:

- Disculpen señores… ¿podrían irse un poco más allá? Es que ya es hora de abrir mi tienda – los interrumpió un unicornio azul con el pelo amarillo.

Entonces Shelter y Grace se dieron cuenta que estaban parados frente a un negocio, que estaba cerrado aún con una puerta de fierro.

- Ah claro. Disculpe la molestia – le respondió Shelter yéndose un poco más a la derecha junto a Grace.

- No se preocupe – le contestó el unicornio y se dispuso a levantar la puerta de fierro para abrir su tienda.

Unos segundos después, Shelter miró a Grace, le sonrió algo sonrojado aún y le dijo:

- Ven Grace… hay que continuar buscando

- Sí, continuemos – le respondió la mencionada, y ambos comenzaron a caminar nuevamente, conversando y riéndose como antes del “incidente”. Mientras que el unicornio de color azul solo observaba como se alejaban, y no habría su tienda.

- Pero… ¿qué hacen ellos por aquí…? – dijo para sí mismo. Y sorprendentemente, se fue de ahí hacia otra dirección, sin abrir su tienda ni nada.

El susodicho unicornio tenía Cutie Mark de un micrófono, y tenía los ojos color verde esmeralda. Simplemente se fue de ese lugar.

Mientras tanto en otro lugar…

Se podía distinguir que el lugar era claramente la recepción de un hotel. El recepcionista estaba atendiendo al mismo guardia que proporcionó información a Shelter sobre el supuesto renuncio o despido de Red Stream en el capítulo 13. Era un terrestre de color verde azulado oscuro, cabello negro con delgadas rayas azules.

- Por favor haga memoria, es importante. ¿Seguro que no lo ha visto? Un unicornio blanco, pelirrojo… – decía el guardia.

- Por enésima vez, le repito que no he visto a alguien así en toda mi vida – le respondió el recepcionista.

- Ufff… bueno, gracias de todas formas – dijo el guardia ya resignado, y se dirigió a la salida del hotel.

En ese mismo instante Shelter y Grace entran al hotel, encontrándose cara a cara con el guardia, quien reconoció a Shelter al instante.

- ¡Hola colega! Qué bueno encontrarte – dijo el guardia.

- Ah hola amigo… – le contestó Shelter sin muchas ganas.

- ¿Sabes dónde está Red Stream? Debe presentarse al Castillo hoy o mañana, sino se ejecutará una orden de captura inmediata ¿sabes dónde está?

Las palabras del guardia hicieron que Shelter y Grace se miraran confundidos, sorprendidos, e incluso algo asustados.

- No sabemos… no sabemos dónde está… – dijo Shelter, asimilando aún la información que acababa de escuchar.

- Orden de… ¿captura inmediata? – dijo Grace.

- Así es… a menos que de la cara hoy o mañana.

- Pero, ¿por qué? – preguntó Shelter.

- Se los explicaría, pero… tengo que encontrarlo, hasta luego – contestó el guardia, y salió del hotel dejando a Grace y a Shelter con un lío en la cabeza.

- No… no puede ser posible – dijo Shelter.

- Ven, sigamos a ese tipo antes que lo perdamos, debemos llegar al fondo de esto – lo animó Grace, y ambos salieron del hotel rápidamente.

Ya afuera, corrieron hasta alcanzar al guardia e interrogarlo.

¿Orden de captura? ¿Por qué? ¿Qué hizo? ¿Por qué lo despidieron? Eran algunas de las preguntas que le hacían al guardia, que tuvo que pedirles silencio para que lo dejen hablar.

- Ok, ok, silencio, por favor, les diré todo si se callan.

Shelter y Grace guardaron silencio al instante.

- Así está mejor. Ahora me presento. Soy Sonic Dark, y les diré todo lo que quieran con tal de que no me abrumen con tanto bullicio.

- Pues, mucho gusto, yo me llamo Shelter, y ella es Grace – dijo Shelter.

- El gusto es mío, y ahora díganme que quieren saber, pero sin bullicio, uno a la vez, por favor.

- Bueno, para empezar, quisiéramos saber…

Capítulo 20: Una nueva etapa en la historia de Equestria

Narro yo:

- Ok, ok, silencio, por favor, les diré todo si se callan.

Shelter y Grace guardaron silencio al instante.

- Así está mejor. Ahora me presento. Soy Sonic Dark, y les diré todo lo que quieran con tal de que no me abrumen con tanto bullicio.

- Pues, mucho gusto, yo me llamo Shelter, y ella es Grace – dijo Shelter.

- El gusto es mío, y ahora díganme que quieren saber, pero sin bullicio, uno a la vez, por favor.

- Bueno, para empezar, quisiéramos saber…

En esos mismos instantes, muy pero muy lejos de allí…

- Alteza, traemos noticias buenas y malas.

- ¿Qué pasa?

- Red Stream ha sido despedido de su cargo… y actualmente está disfrazado de unicornio azul, y pelo amarillo…

- Wow, excelente… ¿cuál es la otra?

- El hechizo de protección que protege Canterlot es cada vez más fuerte… no es como el de la vez pasada, es de otro tipo… uno más poderoso. Temo que de aquí unos siete días no será posible atravesarlo…

- Entonces, eso nos obliga a adelantar nuestros planes…

- Así parece…

- Mmm, qué tal… ¿pasado mañana?

- Eso sería… excelente, Alteza

- Entonces… ¡NO HAY TIEMPO QUE PERDER! ¡PREPARAD TODO LO NECESARIO PARA UN GRAN ATAQUE! Pasado mañana nos apoderaremos de Canterlot, y luego, ¡DE TODA EQUESTRIA! ¡PREPÁRENSE PARA LUCHAR! Porque, pasado mañana, marcaremos… una nueva etapa en la historia de Equestria…

Mas rato, de vuelta con Grace y Shelter…

- Así que... él es aliado de la reina Chrysalis… – dijo Shelter. Ahora estaba con Grace en otro lugar, y ya no estaba presente Sonic Dark.

- Creo que así es – le respondió Grace.

- Pues… ¿qué más da? Misterio resuelto, ese Sonic nos ha ahorrado mucho tiempo.

- Yo no creo que el misterio esté resuelto aún… Quedan muchos cabos sueltos en todo este asunto. Quien fue la yegua con la cual conversó, quienes son sus hermanas…

- Ya no me importa – dijo Shelter tajante – Ya no quiero saber nada de él. Por mí que se pudra en la cárcel.

CONTINUARÁ…

Pregunta:

Hola mis queridos lectores. Les dejo este mensaje, en primer lugar para agradecerles por enésima vez (XD) por leer mi historia, gracias a los que me han hecho saber su opinión en los comentarios. Sus comentarios y opiniones me dan ánimos e inspiración para seguir con esto. ¡Gracias!

Seguramente se están dando cuenta que esto suena a despedida. Y pues, es cierto: esta historia está llegando a su fin. Ahora, la pregunta que quiero hacerles, a ustedes mis queridos lectores, es la siguiente:

¿Les gustaría una segunda parte de este fanfic?

. Dejen sus respuestas en los comentarios, dependiendo de lo que me digan escribiré los próximos capítulos, e iré pensando en la posible segunda parte.

Recuerden: ¡El futuro de este fanfic está en sus cascos!

Atte: Raria

Pd: El domingo que viene veré sus respuestas, la mayoría gana. Dependiendo de eso, escribiré los capítulo de la semana y los publico al día siguiente. 

Capítulo 21: Búsqueda inútil

Narro yo:

- Yo no creo que el misterio esté resuelto aún… Quedan muchos cabos sueltos en todo este asunto. Quien fue la yegua con la cual conversó, quienes son sus hermanas…

- Ya no me importa – dijo Shelter tajante – Ya no quiero saber nada de él. Por mí que se pudra en la cárcel.

Grace quedó estupefacta ante la respuesta de Shelter, quien hace solo unos minutos era el más entusiasmado con la búsqueda, estaba completamente decidido a encontrar a su amigo. Ella no podía creer que hubiera cambiado de opinión así de rápido. Tenía que hacer algo. Se armó de valor, para decirle con firmeza lo siguiente:

- No Shelter, tú no eres así… No podemos rendirnos, yo no he venido desde Cloudsdale por las puras – lo tomó del rostro con delicadeza mirándolo a los ojos – Debemos continuar.

- Tienes razón… – dijo Shelter luego de pensarlo unos segundos – Tenemos… que seguir con esto.

Grace sonrió con satisfacción.

- Yo sabía que no eras así…

- No sé cómo puedes conocerme tan bien… pero supongo que es útil a veces. Gracias por hacerme entrar en razón – le contestó Shelter y antes que Grace pudiera decir otra cosa le confirmó su agradecimiento con un abrazo que ella correspondió algo sorprendida y sonrojada.

Luego de separarse del abrazo, continuaron con la búsqueda. Preguntaron por allí, por acá, por todos lados, pero no hallaron ni una sola pista que les podría indicar el paradero de Red Stream. Fueron a almorzar a una pizzería y continuaron con la búsqueda, que parecía ser inútil. Indagaron y preguntaron, pero no siguieron con la misma suerte. Daba la impresión que Red Stream se hubiera esfumado en el aire, o algo por el estilo.

No pararon de buscar hasta que llegó la hora en que Grace debía irse y Shelter debía volver al castillo para cumplir con su labor de guardia real. Eso fue como a las seis de la tarde.

- Parece que no logramos nada… de todas formas me alegra haberte ayudado – dijo Grace, quien se encontraba con Shelter en la estación de trenes.

- Y a mí me alegra que me hayas ayudado… y aunque no logramos nada, creo que en el fondo la hemos pasado bien.

En eso se oyó un grito de “¡Todos a bordo!” indicando que el tren estaba por partir. Grace y Shelter se dieron un abrazo de despedida.

- Espero volver a verte pronto – dijo Shelter.

- Y yo espero recibir alguna carta tuya – le dijo Grace – si logras descubrir algo, por más pequeño que sea, dímelo, ¿ok?

- Por supuesto. Hasta luego, saludos a Sapphire.

- Claro, hasta luego.

- Adios…

Y entonces Grace subió al tren, que en unos instantes partió y se perdió entre las montañas, mientras que Shelter regresaba al castillo. 

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